Agradecidos y escépticos permanecen afectados por el sismo en Boca de Aroa
Los afectados por el doblete sísmico del 24 de junio en Boca de Aroa reconocen, a mes y medio de la tragedia, que han recibido ayuda «de todos los estados del país». Sin embargo, el escepticismo reina entre 15 familias que aún permanecen en carpas en el sector Cayumar, a orillas del río y el mar, a quiénes el gobierno no les ha dicho nada en materia de construcción de nuevas viviendas.
Todos los afectados coinciden en señalar que la carencia más acentuada es la del agua potable. «No tenemos para comprarla todos los días y es la que debemos utilizar porque la de Hidrofalcón no llega y cuando lo hace es turbia, agua no apta para el consumo», expresó Luisángela Meléndez quien ocupa junto a su esposo y sus tres hijos una de las 15 carpas que una fundación estadounidense les trajo luego del derrumbe de sus viviendas.
Los que perdieron sus casas a causa del sismo, 76 viviendas según informó este viernes 7 de agosto el alcalde Osnel Arnías, son familias que viven de la pesca, faena que también se ha dificultado por razones de temporada y el mar picado, refirió Luisángela Meléndez.
«Ya nos cansaron, trabajo que hicieron fundaciones de Coro, Valencia y Maracaibo, hemos recibido más ayuda de sectores privados que del gobierno», opinaron los afectados.
Ayuda tardía
Aunque reconocen que han recibido ayuda pública y privada, los afectados de Cayumar afirman que la ayuda del gobierno tardó en llegar.
Tienen dos semanas sin agua por tuberías por la turbiedad del río, les dice Hidroven.
«Luego del terremoto la ayuda tardó. Uno iba al CDI y no había nada pero los terremotos hicieron que voltearan para acá y de la noche a la mañana mejoró todo», comentó Luisángela Meléndez.
Luis Pereira y Odalis Noguera, viven en otra de las carpas con sus dos hijos, hembra y varón, de 21 y 25 años de edad. Dicen que la prioridad es que le construyan su casa. «Tampoco hay agua».
Falta información
Leonidas Bonilla tiene 36 años de edad, comentó: «Falta más unión entre nosotros y apoyarnos para recibir una respuesta como tal.
Ayuda hemos tenido de personas de todos los estados».
«Me dijeron que mi casa la van a tumbar y nos preocupa que no hay una información clara de qué va a pasar con nosotros. Hablan de tumbar la casa pero no hablan de la casa nueva».
Otra de las afectadas dijo que el miércoles pasado en una reunión le dijeron que su casa, tumbada por el gobierno por afectación durante el sismo, se la van a hacer de nuevo.
En el sector Cayumar, a cada esquina hay escombros de las viviendas que el gobierno tumbó luego de que se agrietaron bastante por el sismo.
Jesús Villegas a sus 58 años, vive ahora en una casa a la que el sismo tumbó una pared y agrietó el resto de la estructura.
Frente a su vivienda, que comparte con su esposa y dos hijos pequeños, están los escombros de una casa grande que el sismo derrumbó.
«Esa la tumbaron ayer (el miércoles 5 de agosto). Nos han dado ayuda. Dicen que las casas tumbadas las van a hacer pero en otro lado».
«El gobierno está ayudando más que todo en reparaciones pero no nos dice nada de la construcción de nuestras nuevas casas y eso nos preocupa, contó el pescador.
Los afectados en sus viviendas necesitan urgentemente construir baños y pisos «porque con las lluvias bajó y se hundió todo y debemos hacer muestras necesidades fisiológicas en otra casa».
Las familias no pierden la esperanza. Aún en sus carpas reiteran: «De viviendas el gobierno no ha dicho nada. Los que trajeron las carpas, una congregación evangélica de EEUU, nos dijeron que podían desplazar la carpa por una casa que harían ellos».
Francisco Chirinos CNP 9966


