Política

«Una tragedia repetida»: OVP denuncia muerte de un privado de libertad en el estado Zulia

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El Observatorio Venezolano de Prisiones denunció, por tercer día consecutivo, la muerte de un recluso en cárceles venezolanas. Según la organización, el preso Yoandry Medina González falleció en Maracaibo, estado Zulia, por complicaciones de salud.

Las dos muertes anteriores –también por complicaciones de salud– fueron reportadas en el Centro de Formación Hombre Nuevo, ubicado en el estado Carabobo. Casi 40 reclusos han fallecido desde el mes de abril en distintas cárceles del país por enfermedades o supuestos motines.

Medina González, según la información del OVP, se encontraba privado de libertad en el Centro de Formación del Hombre Nuevo «Dr. Francisco Delgado», conocido anteriormente como el retén de El Marite. Fue ingresado de emergencia al Hospital Universitario de Maracaibo tras presentar complicaciones de salud asociadas a VIH y tuberculosis.

El Marite, destacó el Observatorio, fue concebido para albergar a 700 personas pero actualmente se registran más de mil reclusos. Esto representa «una ocupación que supera el 143% y un hacinamiento mayor al 43%».

Bajo estas condiciones, destacó la ONG, no es posible «desvincular el deterioro de la salud de las condiciones de reclusión, puesto que el hacinamiento favorece la propagación de enfermedades infectocontagiosas, dificulta el seguimiento médico y convierte la atención sanitaria en una respuesta tardía, cuando no inexistente».

La organización afirmó que, desde hace años, las muertes por enfermedades ya no son una excepción dentro de los penales venezolanos. «Se han convertido en una tragedia repetida que las autoridades conocen, pero frente a la cual siguen sin ofrecer respuestas ni soluciones».

«Mientras cambian los nombres de quienes fallecen, las causas continúan siendo las mismas: abandono, atención médica insuficiente y un sistema penitenciario incapaz de proteger la vida de quienes mantiene bajo su custodia», recalcó el Observatorio.

La pregunta, resaltó el OVP, no es lo que ocurre dentro de las cárceles sino «por qué, después de tantos años de denuncias, el Gobierno sigue permitiendo que las personas privadas de libertad mueran por causas que pudieron prevenirse o tratarse oportunamente».

También exigió que las autoridades respondan sobre la cantidad de privados de libertad con enfermedades crónicas o infectocontagiosas que no reciben tratamiento, cómo se realizan los diagnósticos, si existen programas para el control de enfermedades como tuberculosis o si se garantiza el acceso continuo a la medicación que requieren personas con VIH.

«¿Cuántas personas más deberán morir para que la atención médica penitenciaria deje de ser una promesa incumplida?», cuestionó la organización.

TalCual