Política

Venezolanos rechazan control oficial de ayuda humanitaria para afectados por terremotos

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Tras el doble terremoto ocurrido el pasado miércoles 24 de junio, la solidaridad de los venezolanos ha quedado en evidencia. Sin embargo, en días recientes las acciones ciudadanas para apoyar a las personas afectadas por la catástrofe natural se han visto entorpecidas por el intento de la administración de Delcy Rodríguez de centralizar la ayuda humanitaria, tal como se ha reflejado en múltiples denuncias que circulan en las redes sociales.

Entre los señalamientos está el realizado por estudiantes de la promoción 46 de Comunicación Social de la Universidad Santa María (USM). Ellos tenían un punto de acopio en las inmediaciones de la plaza La Candelaria, pero al mediodía del miércoles 1° de julio recibieron la visita de funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), quienes les exigieron levantar el centro.

En un video publicado por Joel García, abogado y profesor de esta casa de estudios, se escucha a una joven decir: “Son la 1:25 de la tarde. Lamentablemente, desde el punto de acopio que teníamos aquí en la plaza La Candelaria por parte de la Universidad Santa María, estamos teniendo que recoger nuestras cosas porque se nos acercó un grupo de policías nacionales a decirnos que ellos tenían órdenes de arriba de quitar todos los puntos de acopio que estaban acá, específicamente el nuestro”.

Pese al intento de los voluntarios de mantenerse en el lugar, presentando las credenciales que los acreditaban como tales, las cuales tramitaron días atrás en el Poliedro de Caracas, la orden de los funcionarios era clara: debían retirarse. La joven lamenta en el audiovisual tener que desalojar, pues asegura que la plaza era un punto de fácil acceso para distribuir la ayuda.

Pero este no es el único caso. Ese mismo día, en horas de la noche, el abogado Perkins Rocha, asesor jurídico de Vente Venezuela, publicó en sus redes sociales una denuncia proveniente de la Unidad Educativa Nacional Francisco Pimentel, ubicada en Quinta Crespo, en pleno centro de Caracas, donde camiones del Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (Seniat) llegaron con la pretensión de llevarse la ayuda.

“Están llegando camiones del Seniat a llevarse todos los insumos, no dejan salir a las personas que están dentro, no dejan pasar a los que están afuera”, se escucha en el material audiovisual difundido por Rocha. En la grabación se oye a otra persona confirmar que los camiones habían llegado “a llevarse todos los insumos del colegio”.

Sobre el Colegio Francisco Pimentel, que además de centro de acopio sirve de refugio para cientos de familias afectadas por el terremoto, la mayoría del centro de Caracas, se publicó en la cuenta oficial del Seniat, un video en el que se ve a José David Cabello Rondón, presidente del ente, entregando colchones y hablando con los afectados, asegurándoles que haría de este “el mejor refugio” para “Pa’ que ustedes se vayan para su casa rapidito”.

La UCV no cede ante la intimidación

Yonathan Carrillo, egresado de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y coordinador del centro de acopio ubicado en la casa de estudios, asegura que el Estado “no ha sabido responder a la realidad de la catástrofe natural que se generó hace unos días atrás”, así como tampoco “supo responder a la realidad económica, política y social” de los últimos años.

Desde este punto de la ciudad, el exdirigente estudiantil fue enfático al señalar: “Nosotros, desde la Universidad Central de Venezuela, vamos a seguir siendo una voz para marcarles pauta a esas grandes deficiencias que ha tenido el Estado”.

Asimismo, aseguró que mientras se mantenga la crisis, desde la UCV seguirán siendo contralores, creando equipos de rescate y de ayuda solidaria. Al respecto, dijo que la universidad seguirá funcionando como “un puente para que toda esa generosidad y esa confianza que la población venezolana le ha brindado a la UCV pueda llegar a los hogares venezolanos más afectados”.

Para Carrillo, la organización de este centro de acopio ha sido clave, pues considera que eso les ha permitido ganarse en pocos días la confianza de miles de ciudadanos.

“Este centro de acopio, que por fortuna y gracias a la confianza de los venezolanos se ha convertido en el más grande de todo el país, cuenta incluso con coordinación con las distintas universidades de Venezuela para recibir ayuda humanitaria y trasladarla hacia los lugares más vulnerables, hacia los refugios y hacia algunas instituciones», dice.

Estas declaraciones surgen luego de que el lunes 29 de junio en horas de la noche, el presidente de la Federación de Centros Universitarios, Miguelangel Suárez, y la vicepresidenta, Rosa Cucunuba, denunciaran que siete camiones con ayuda humanitaria que partieron desde la Gran Sabana con destino a la sede de la UCV en Caracas fueron interceptados por organismos de seguridad.

Ante este hecho, los representantes estudiantiles exigieron la liberación de la carga y de los choferes, para lo cual establecieron un plazo máximo de cinco horas.

Cucunuba aseguró que fueron “los estudiantes y los venezolanos los que nos organizamos desde el día uno para llegar a todos los lugares afectados. ¿Cómo es posible que vengan en este momento a faltarles el respeto a todos y cada uno de nosotros, que hemos estado trabajando aquí sin dormir, pasando frío, algunos durmiendo hasta en la grama?”.

La dirigente considera esta acción como una “falta de respeto». «Nosotros hacemos la entrega de forma responsable y sí, tenemos a nuestros muchachos en La Guaira quienes están recibiendo. Vamos todos los días, todas las noches; va una gandola, se estaciona en un lugar seguro y de allí, con una pick-up, vamos recorriendo y entregando en las zonas más afectadas. Es el mismo esquema que se tiene aquí en Caracas”.

El Ejecutivo nacional instaló dos centros de acopio en Caracas, uno ubicado en La Carlota y otro en Catia para que todas las personas que deseen hacer alguna donación acudan a estos sitios.

TalCual