Táchira | Colapso de puente en Táriba pone en riesgo a los vecinos
Táriba, capital del municipio Cárdenas, vuelve a enfrentar el colapso de un puente clave para la movilidad y seguridad de los habitantes de la carrera 5, donde la quebrada La Floresta ha socavado buena parte de la vía, dejando expuestos a vecinos, comercios y peatones.
El incidente, que marca la tercera vez que se cae este puente, mantiene en vilo a los residentes del sector, quienes denuncian la falta de atención por parte de las autoridades. Actualmente, solo queda un estrecho paso de 40 centímetros de calzada y una acera, por donde deben transitar con extrema precaución los peatones y motociclistas.
Los habitantes del sector mencionaron que la primera caída ocurrió en 2018, cuando se desplomó una de las paredes del puente, lo que obstaculizó el cauce natural de la quebrada. Desde entonces, el agua desbordada comenzó a socavar el terreno, debilitando la base de la calle y la estructura del otro lado del puente.
La última caída se produjo el 7 de noviembre de 2024, cuando la pared restante terminó de colapsar y un local comercial quedó parcialmente suspendido en el aire, sin ningún tipo de soporte, así como también quedaron socavadas las bases de una de las viviendas, la cual presenta algunas grietas por la misma situación.

Desde ese día, según denuncian los habitantes, las autoridades políticas de turno no han regresado al lugar ni han presentado un plan de acción, alegando en su momento que no contaban con presupuesto para atender la emergencia.
El socavamiento ha ido avanzando peligrosamente hacia la vía principal, y los residentes temen que, con la llegada de las lluvias, el terreno continúe cediendo y afecte al resto de las viviendas de la zona.
A la falta de infraestructura se suma la ausencia de iluminación constante, lo que convierte el tramo en una trampa mortal durante las noches.
«El paso es a riesgo. Si uno va descuidadamente de noche, no ve el hueco y puede caer», advirtió Nicolás Porras, vecino del sector, quien además tuvo que cerrar su negocio debido a la interrupción del tráfico vehicular. “La farmacia de mi hijo, que está al lado, también se ha visto afectada porque no hay transporte, no pasan carros, es difícil”, agregó. Porras también expresó su preocupación por la magnitud del socavamiento: “La magnitud del daño que hay es un riesgo a pie, en carro, en moto, como usted pase. Y si sigue lloviendo, puede empeorar”.
La afectación no es solo estructural, sino también social. Aura Merchán, otra vecina de la carrera 5, destacó que la situación complica el acceso al Hospital San Antonio, un centro asistencial clave para los habitantes del municipio Cárdenas. Por su parte, los vecinos también recordaron que, tras el segundo colapso del puente, la Alcaldía realizó una reparación que no duró ni un año. “Lo que hicieron no fue suficiente. Volvió a caerse, y ahora estamos peor”, afirmó Merchán.
Con información de La Nación


