Economía

Agricultores de Mérida dejan de producir hortalizas para sembrar flores: buscan mitigar bajos precios y el contrabando.

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Agricultores de hortalizas en el estado Mérida han encontrado una vía para mantener sus tierras activas. Ahora producen flores, principalmente rosas, con el propósito de paliar los bajos precios y el contrabando.

Zulieta Morales, productora de rosas y hortalizas en la zona de Bailadores, estado Mérida, explicó que la siembra y cultivo de flores ha crecido aproximadamente 5%, en lo que va de 2024, y la cantidad de floricultores se ha incrementado alrededor de 30%.

«La producción de flores en el país ha aumentado un pequeño porcentaje, ya que por motivos de los bajos precios de las hortalizas y la alta tasa de contrabando de hortalizas muchos productores vieron la posibilidad de salir adelante con sus tierras acabando su agricultura para volverla floricultura.”, dijo Morales.

Aseveró que los agricultores tienen mucho tiempo perdiendo sus cosechas y, con ello, “el dinero que invierten en ellas, llevando a muchos a la quiebra».

Agregó que el gremio floricultor tenía una relativa estabilidad, «porque trabajamos con dinero prestado y pues, el agricultor vió una salida de su pobreza en la siembra de flores, más que todo de rosas».

Sin embargo, la productora de flores enfatizó que esto no significa una buena noticia, debido a que la demanda de flores y rosas continúa siendo «nula» para la cantidad de siembra y cultivo que hay en el país.

Morales, denunció que el ingreso bruto está por debajo de los costos de producción para cualquier floricultor del estado Mérida.

«Creció la producción de rosas, pero muchos floricultores están en la quiebra, lo que ha llevado al desempleo de muchos obreros y obreras que se desempeñaban en este hábito. Hemos tenido que prescindir de casi 80% de ellos por no tener como pagar jornales», señaló.

Agregó que por esta razón muchos cultivos de rosa están sin ningún tipo de mantenimiento y «la poca producción que se vende toca bajarle el precio para que se la lleven, pero no da para salir de los gastos o costos de producción».

Morales resaltó que «el mercado es muy pequeño porque la gente no tiene poder adquisitivo. A parte de eso, la cadena de comercialización es muy fuerte, aquí vienen y compran a 4 dólares un paquete de rosas que trae 24 unidades y van a Caracas, donde una rosa cuesta entre 1 y 2 dólares, un ramo te cuesta hasta 600 dólares».

Contrabando continúa siendo un problema para el sector de floricultura
La productora de flores y hortalizas aseguró que el contrabando en la frontera colombo-venezolana también continúa siendo un problema para los agricultores de la región andina.

«El contrabando de flores, frutas, hortalizas e insumos sigue igual. Eso nos afecta gravemente a todos los agricultores y floricultores, y mucho más la deslealtad de los mismos venezolanos que traen y se prestan para este servicio», reclamó.

Morales recordó que el sector de floricultura en Venezuela no cuenta con exportación: «Aún no cumplimos con las leyes de sanidad establecidas, aunque producimos una rosa de excelente calidad».

A su juicio, si mejoran las condiciones económicas y políticas del país, el sector podría abrirse a mercados como las islas del Caribe.

«Tengo fe de que haya un cambio para que despegue el país nuevamente. De lo contrario, lo veo muy truncado para nosotros», expresó Morales.

Con información de HispanoPost