Opinión

Una verdadera justicia virtuosa

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Douglas Játem Villa

No hay duda en cuanto a que el hecho más “noticioso” en Venezuela durante los últimos días lo constituye la muy grande y muy grave denuncia relativa a numerosos casos de corrupción, enriquecimiento ilícito y demás modalidades, registradas en diferentes ámbitos de gestión del gobierno, especialmente el gobierno nacional.   

Obviamente, por ahora se colocan en espera indefinida los resultados derivados de la iniciativa del Fiscal Karim Kahn ante la Corte Penal internacional, en el sentido de desestimar los argumentos del gobierno venezolano respecto a la continuación de la investigación sobre presuntos   crímenes de lesa humanidad que involucran a Nicolás Maduro.

Han sido denuncias hechas públicas por el Fiscal General de la Republica, y complementadas en alguna forma por iniciativas originadas en diversos sectores del gobierno a nivel nacional. No esta demás apreciar el extraordinario significado del tratamiento del caso correspondiente a Tareck El Aissami, dadas las muy elevadas posiciones de poder en las cuales este se ha desenvuelto, y también por los señalamientos que lo asocian a actividades de tráfico de armas.    

De entrada, se han presentado varios señalamientos al respecto, lo cual da lugar a interrogantes con propósitos esclarecedores, entre los cuales se pueden destacar los siguientes: a) ¿Se trata de un descubrimiento reciente, a pesar de que en Venezuela se ha librado una especie de guerra permanente para denunciar abiertamente estas desviaciones, incluyendo las realizadas profusamente por sectores opositores con base en sus intereses políticos?  b) Si se conocía esta situación desde antes, por qué no se denunció previamente.   c) ¿Se trata de una división en el seno del PSUV, pudiéndose identificar los grupos entre los cuales se materializa la pugna?   d) Se trata  de una pugna  entre gente del gobierno  y gente del PSUV? Si ello es así, ¿se puede vincular con las elecciones en 2024?  e) Se puede vincular al gobierno de Cuba con este caso?   f) Existe algún grupo con un poder parecido al que llego a reunir Chávez, ¿al igual que otros líderes políticos venezolanos de antes?  g) ¿Aspira el gobierno que se le vea como ente interesado en el tratamiento correcto y obligante de la situación, tanto en materia de descubridor, como de procurador del castigo correspondiente?  h) ¿Se puede resaltar alguna pugna en los sectores PDVSA y petróleo, por un lado, y CVG por el otro? ¿Se detectará algún otro sector en especial como estos dos?  i) Existe alguna intervención de sectores opositores en el surgimiento de esta situación?  ¿Está el sector opositor también contaminado con la pugnacidad interna? ¿Se registran algunas complicaciones en el seno de las Fuerzas Armadas?        

No se trata solamente de un hecho muy noticioso en Venezuela, sino también de uno muy complejo que no hace posible visualizar la repuesta a estos y otros tantos interrogantes de mucho interés para el gobierno, pero también obviamente para la población de Venezuela. Este es un caso en el cual se presenta, por un lado, la corrupción y el enriquecimiento ilícito y, por otro lado, los presuntos culpables de tan grave delito. Si a esto se le pone al lado la muy terrible situación que ha estado sufriendo el pueblo venezolano, no hay duda de que el gobierno esta obligado a procesar estos casos con total idoneidad política, muy por encima de las practicas y medidas en ocasiones acostumbradas para solventar situaciones e intereses   politiqueros.   Si a esto se le agregan las muy evidentes deficiencias del gobierno en cuanto a su gestión administrativa al servicio de la población, y también las igualmente muy evidentes deficiencias monetarias, es muy fácil concluir con que la gestión del gobierno está seriamente perjudicada, y eso lo obliga, se repite, a extremar las medidas de saneamiento conducentes

Debe aceptarse que el pueblo venezolano esta descontento, tanto  con el gobierno como con la oposición, y en consecuencia se imponen los correctivos requeridos, los cuales incluyen disminuir el peso del interés de los  partidos políticos, y por otro lado, aumentar el respeto por  las necesidades vitales de los venezolanos. Se puede aceptar que la responsabilidad del gobierno en la superación de la problemática confrontada es mayor,  pero ello no excluye la que corresponde a la oposición. Se debe agregar que la inestabilidad del sistema político no es infinita

Me permitiré un ejercicio ilegal de la medicina. La receta es “Fe, Esperanza y Confianza y la amistad de Dios”.