Estabilidad Macroeconómica
Douglas Játem Villa
Se registra el deterioro profundo de la economía nacional traducido en su disminución en cerca de un 80% en los últimos 10 años y en la consecuente disminución de la capacidad de producción utilizada y de generación de empleo, lo que significa que tanto en materia de oferta de bienes y servicios, como de demanda de los mismos, la economía venezolana ha fracasado en su función de generar bienestar a la población.
Todo esto se agrava significativamente por la presencia de un proceso inflacionario, o hiperinflacionario, del cual se puede decir que anula los esfuerzos que se hayan podido acometer para elevar el ingreso de la población, hasta el punto de que el salario mínimo se ha reducido en un 85%. Al respecto, es muy importante comprender que el combate contra la inflación no se puede centrar exclusivamente en una política de contracción económica, o como las aplicadas por el Banco Central de Venezuela.
En el ámbito de los cambios de política económica, se indica la imperiosa necesidad, quizás la más requerida, de armonizar las medidas y acciones monetarias, fiscales y cambiarias, de manera de alcanzar la más pronta estabilización macroeconómica, base fundamental del proceso de recuperación económica nacional.
Es necesario recuperar el nivel de inversión, tanto nacional como extranjera, fundamentalmente en el sector petrolero para recuperar su caída tan pronto como sea posible, y en general en toda la economía, lo cual exige cambios muy necesarios en materia, ya referida, de las políticas económicas. Se debe administrar en forma correcta y responsable el tema de las sanciones económicas contra Venezuela, teniendo presente que ellas no han sido causa determinante de la evolución negativa de la producción petrolera y general, y por otro lado , que no se debe “negociar” en este campo en el sentido de tolerar algunos comportamiento ilegales e inmorales para posibilitar algún mejoramiento del nivel de bienestar de la población.
Una construcción levantada sobre bases endebles tarde o temprano se derrumba. Aquí se debe incluir lo relativo a la situación del sistema financiero nacional, bancario especialmente, para devolverle al proceso económico ese actor tan indispensable al respecto. Es necesario regularizar la situación de la deuda pública, especialmente la externa, cuyo monto tan irresponsablemente elevado exige alcanzar los muy difíciles acuerdos requerido con los entes financieros internacionales. Al respecto se cree que la experiencia vivida por Venezuela en los primeros años 1990 puede ser debidamente aprovechada
Venezuela necesita estabilidad macroeconómica global entre el sector gobierno y el sector privado, ´pero no referido solamente a la actividad económica, sino a la totalidad del quehacer nacional, a la sociedad civil. No se puede desconocer que las condiciones bajo las cuales se ha desenvuelto nuestro país en los últimos años impiden su desenvolvimiento normal, con base en lo cual se debe aceptar la necesidad de realizar los cambios requeridos para que los sistema económico y político cumplan su papel en atención a las reglas de juego de una sociedad en la cual impera la confianza entre las partes, y se garantiza el respeto de los derechos, de forma que en definitiva la decisión esencial la ejerza el pueblo venezolano con su voto.
obstante se tiene que garantizar la legitimidad del voto porque de lo contrario se puede derrumbar lo que se procure. superar . Se está debidamente consciente de lo muy exigente y complejo que es superar la situación de crisis y empobrecimiento del pueblo venezolano, del alejamiento que acumula Venezuela con relación a la condición hacia la cual venía avanzando de sociedad moderna, democrática e igualitaria. Pero al lado de la penosa situación de hoy, la cual se puede y se debe derrotar, se debe valorar nuestra dotación nacional de los recursos diversos, humanos principalmente, para devolverle a los venezolanos el bienestar humano que les corresponde.


