YA QUE ESTAMOS DE PASO, DEJEMOS HUELLAS HERMOSAS
En mi reflexión de la semana comienzo por decir, que si vamos dejando huellas, es porque vamos dando pasos y al dar pasos, vamos haciendo camino, de manera que tenemos que traer a colocación al poeta español, Antonio Machado, quién en uno de sus poemas famosos llegó a decir: «Caminante son tus huellas el camino y nada más», esta frase nos conduce a una visión acertada de la vida, en la que podemos entender: YA QUE ESTAMOS DE PASO, DEJEMOS HUELLAS HERMOSAS.
Así que, sin más preámbulos, no importa de donde venimos, o que título universitario hemos obtenido en la vida, lo importante es que todos tenemos la capacidad de influir en el medio que nos rodea. Y, aunque nuestra vida pueda ser corta, nuestras acciones pueden ser duraderas. Las huellas que dejamos en la vida de los demás, nunca desaparecen y pueden motivar e inspirar a otras personas a hacer una diferencia en el medio que las rodea.
A veces tenemos la creencia de que necesitamos hacer grandes acciones para ayudar a alguien que ha caído en desgracia, pero de veras, los pequeños gestos también cuentan, como por ejemplo, un abrazo, una ayuda desinteresada, una palabra de aliento, responder un mensaje en el momento oportuno u otras acciones similares, pueden tener un profundo impacto imborrable que quedan como huellas hermosas en su corazón.
En lo personal, diré una verdad de perogrullada, ninguno de nosotros sabemos por cuánto tiempo venimos a este mundo. Sin embargo, todos sabemos que el tiempo pasa volando; el día lunes, apenas amanece, enseguida anochece, el martes pasa en un abrir y cerrar de ojo; llega el miércoles, como indicándonos que prácticamente se fue la semana, y así sucesivamente, llegamos al fin del mes, de hecho, ya estamos en diciembre, el último mes del año y el que pasa más rápido con sus misas de aguinaldo y villancicos, luego tenemos el Nacimiento del Niño Dios y una semana después, les estamos dando la bienvenida al año nuevo con abrazos de feliz año. Y así mismo, se nos va el año nuevo y los que vienen también.
Así que aprendamos a valorar lo que tenemos, a amar intensamente y a dejar huellas hermosas e imborrables en la vida de quienes de una manera u otra, nos relacionamos.
Para finalizar, no olvidemos que estamos de paso en este mundo y que el tiempo pareciera que ahora pasa más rápido; pero, aún así, nuestras acciones y nuestra forma de vivir pueden trascender y perdurar. De modo, que recordemos: ya que estamos de paso, dejemos huellas hermosas en cada paso que demos.
Gracias, pronto nos volveremos a leer, Dios mediante, les recuerdo que sus comentarios me ayudan a mejorar.
¡Un abrazo lleno de bendiciones!
Por Fredis Villanueva