Vivir de manera virtuosa 

   En mi reflexión de la semana, comienzo por decir, que el solo hecho del nombre con el cual, título mi reflexión de la semana, «Vivir de manera virtuosa», invita a la introspección, con la certeza de que al final del día, nos ayudará a ver desde otra perspectiva, nuestro estilo de vida, valorando con gratitud lo tenemos, siendo prudente al momento de emitir una opinión, exteriorizando el reflejo de lo que somos a través del respeto que sentimos por nosotros mismos y por los demás, encontrando una quietud interior. Además, sin tener que creernos más que otros, llevando una vida sencilla y coherente en nuestras interrelaciones con la familia, los amigos y el medio ambiente.
   Así que, sin más preámbulo,  VIVIR DE MANERA VIRTUOSA, implica cultivar hábitos éticos, a través de la repetición constante de acciones bondadosas, guiadas por la razón y buscando el «justo medio» entre excesos y defectos. Esta búsqueda de la excelencia moral persigue el equilibrio personal y el bienestar social, integrando valores, según la disciplina estoica, como la sabiduría, la justicia, la templanza y la fortaleza. Y, según mi humilde y escaso conocimiento, teniendo como base para que me vaya bien en la vida, cultivar y aplicar diariamente, lo que llamo las cuatro patas de la mesa, buscando vivir de manera virtuosa; me refiero a la gratitud, el respeto, la prudencia y la humildad; esta última, me merece una mención especial, ya que en
cada amanecer, después de agradecerle a Dios por un nuevo día de vida, le pido que me ilumine el camino de la humildad, para no creerme lo que no soy, sino un simple mortal de a pie, que al morirme no me llevo nada. 
   Según la disciplina estoica, nuestro fin como seres humanos es VIVIR DE MANERA VIRTUOSA, pero eso no se trata de ser buena persona, desde el punto de vista moralista, sino que es la excelencia del carácter, eso implica pensar bien, actual bien y elegir bien,  incluso en las adversidades.
   El fundador de la disciplina estoica, el filósofo humanista griego, Zenón de Citio, dijo con claridad: «El fin es vivir de acuerdo a la virtud». Ahora bien, ¿Qué es la virtud? Es la disposición permanente de una persona para actuar de acuerdo con la ética, la moral y el bien, en la búsqueda de moldear su carácter en su condición de humano.  
   La disciplina estoica se sostiene en cuatro pilares cardinales: Uno, LA SABIDURÍA, es ver la realidad sin engañarse. Dos, LA JUSTICIA, es actuar correctamente con los demás. Tres, LA VALENTÍA, es hacer lo correcto, aunque nos duela. Cuatro, LA TEMPLANZA, es dominar nuestros impulsos y no ser dominados por ellos… según los estoicos, vivir bien, es vivir de manera virtuosa; todo lo demás, es incierto, la virtud no, porque cuando todo es incierto, la virtud es lo único que permanece. 
   En lo personal, VIVIR DE MANERA VIRTUOSA, es cultivar y poner en práctica, día tras día, los valores de la gratitud, el respeto, la prudencia y la humildad.           LA GRATITUD, es hacer una pausa para que valoremos en primer lugar, tener buena salud, una casa, familia, amigos e incluso, un celular de lo que no llegaron conocer nuestros antepasados. Es dedicar un momento a reflexionar sobre lo afortunado que somos. 
   EL RESPETO, es el reflejo de lo somos, cuando respetamos a los demás, constantemente los demás nos respetan a nosotros. Podemos pensar diferentes, pero el respeto, tiene que ser el mismo. 
   LA PRUDENCIA, es actuar de forma inteligente y reflexiva para tomar decisiones correctas y resolver problemas de forma equilibrada. Además, una persona prudente, evita herir sentimientos y problemas inútiles. 
   LA HUMILDAD, es tener la virtud de conocer nuestras limitaciones y actuar de acuerdo a ese entendimiento. Además, una persona humilde, tiene la facultad de ser el mismo donde se encuentre, es de una sola pieza y busca por todos los medios ser coherente, práctica lo que dice y lo que hace. 
   En resumen, VIVIR DE MANERA VIRTUOSA, se estima que es un camino hacia la felicidad plena y, eso requiere, un esfuerzo constante los 365 días del año.
   Si le gustó mi reflexión de la semana, cuánto le agradezco que me ayude a compartirla.
   ¡Un abrazo de Feliz Semana, llena de paz e infinitas bendiciones!
Por Fredis Villanueva.