Venezuela: segundo país con más desplazados en el mundo después de Siria

Según el más reciente informe de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados, ACNUR, se precisa que cerca de 5 millones de venezolanos han abandonado Venezuela, emigrando fundamentalmente hacia países de América Latina y el Caribe, pero este número no incluye los que solicitan asilo, los cuales sobrepasan los tres millones. Tales cifras convierten este país en la segunda nación con más ciudadanos desplazados después de Siria.

En el informe se incorpora por primera vez la categoría venezolanos desplazados en el extranjero para diferenciar el grupo de personas que no son solicitantes de asilo ni son reconocidos como refugiados en los países receptores y que se calcula son 3,6 millones.

Esta calificación fue rechazada por la socióloga e investigadora del Centro de Derechos Humanos de la Universidad Católica Andrés Bello Ligia Bolívar, porque “niega la base legal para que los venezolanos reciban protección como refugiados”, dijo ella.

 El portavoz de ACNUR para América Latina, William Spindler, habló del estudio Tendencias Globales 2019 y aclaró por qué incorporaron la nueva categoría: “venezolanos desplazados en el extranjero” en este, negando que se buscara quitar protección a esta población. “Este es un informe estadístico, no es una nota de la posición legal sobre el estatus de los refugiados», dijo.

Acnur recomendó que se les de la condición de refugiados, según la «Declaración de Cartagena”, expresó Spindler. Esa declaración amplía el concepto de refugiado y reconoce como tal a las personas que huyen de su país por la violación masiva de los derechos humanos.

La pandemia de COVID-19 ha tenido “un efecto devastador” en la diáspora
venezolana porque muchos dependían de empleos en el sector informal y quedaron
desempleados. Acnur trabaja en conjunto con la Organización Mundial de la Salud
y la Organización Panamericana de la Salud para dar asistencia a los más
afectados.

Los recursos para
atender a los venezolanos desplazados son limitados porque “los donantes a veces no entienden y dicen
que Brasil, Ecuador o Colombia no necesitan tanta ayuda como países en África o
en el medio oriente”, advierte Spindler. Es trabajo de la agencia de la ONU es explicar
por qué se requiere aportar ayuda humanitaria.

La conferencia internacional de donantes que se
realizó el pasado 26 de mayo permitió movilizar recursos para garantizar la respuesta humanitaria en medio de
la pandemia, pero también para fortalecer la infraestructura de los países
receptores.

Los países de América Latina intentan unificar su respuesta ante el éxodo
venezolano considerado como el más grande en la historia reciente de la región
a través del “proceso de Quito”.

La xenofobia es
un fenómeno “excepcional” en el caso venezolano, según el portavoz de la
organización, pero se ha detectado un aumento de discriminación a causa de la
pandemia de COVID-19. “Los líderes políticos, religiosos y sociales tienen que
apoyar los mensajes de tolerancia y convivencia”, exhortó Spindler.

Con información de Efecto Cocuyo y Prensa ONU