Venezuela posee la tasa de suicidios más alta de Latinoamérica

Emigrar de Venezuela se ha convertido en
la solución a la que muchas personas, millones según organismos
internacionales, han apelado para escapar de la severa crisis que afecta
al país, pero otros deciden un trágico camino, el suicidio, que según
últimos estudios se ha multiplicado por cinco.

Las cifras extraoficiales son más que
elocuentes. El Observatorio Venezolano de la Violencia reporta que desde
2016 se registra un incremento “marcado y notable” en algunas regiones,
donde se presenta una tasa de suicidio de “19 por cada 100 mil
habitantes” mientras que en el cálculo nacional se habla de una tasa que
ronda entre 15 y 17, todo esto frente a la media mundial de 11,5.

Roberto Briceño León, director de la
ong, destaca que hace pocos años, Venezuela presentaba una tasa de
suicidio de las “más bajas en América y del mundo, ubicada alrededor de 4
suicidios por cada cien mil habitantes”.

Sin embargo, reporta que entre 2016 y
2017, en varios estados de Venezuela se registró “un aumento de cinco
veces en el número de suicidios” cifra que califica de “sorprendente”
por presentarse en “un período tan corto”.

Considera que el suicidio en Venezuela
ha tomado “características particulares” generadas “por la crisis
económica, la incertidumbre y angustia de no futuro que pueden observar
algunas personas” y destaca “dos tipos de respuesta” ante esta
situación.

“Hay un grupo de personas, el más
importante, que se va del país, y hay otro tipo de personas que, por
ciertos rasgos particulares, no deciden que se van del país, sino que se
van de la vida y toman la decisión del suicidio como una salida (…)
buena parte de lo que sucede en el país es una suerte de eutanasia”,
expresó.

Ubica como motivos principales “resolver
una angustia personal, por ejemplo, los que tienen una enfermedad y no
encuentran medicinas” y otras que “piensan que pueden quedar lisiadas,
con un accidente cerebrovascular o paralítico y entonces van a resultar
una carga inmensa a su familia a sus hijos y deciden quitarse la vida”.

Briceño León lamenta que desde las
instituciones del Estado venezolano no se le haya dado la importancia
necesaria a un fenómeno creciente que está siendo levantado por
proyecciones extraoficiales.

Precisamente, Yorelis Acosta, psicóloga clínico e investigadora de la Universidad Central de Venezuela acumula más de tres años estudiando el comportamiento emocional del venezolano ante la crisis, con especial énfasis en el suicidio en Caracas, donde ha recogido cifras escalofriantes.

Con información de RCN