Varias oposiciones. ¿Qué hacemos?
Desde un tiempo atrás en los venezolanos ha comenzado a permear una frase que envuelve en la realidad una peligrosa contradicción, se dice que en el espacio de la oposición existen coexisten o contrarían varias grupos que se autodenominan oposición y se califican o descalifican según el vocero de cada uno de esos grupos, ¿oposición legitima ?… ¿oposición colaboracionista..? ¿oposición extremista..?
Mientras tanto una población cercana al 80% de los venezolanos vive, sobrevive y está desconcertada viendo pasar el tiempo, observando cómo se van diluyendo las propuestas terminales de ese “liderazgo” que cada vez está más debilitado como opción de poder, incapaz de reconstruir el país en la senda del progreso, y desarrollo suspendido hace más de veinte años.
La autodenominada oposición mayoritaria-las encuestas le otorgan apenas un 7% de militancia y simpatía- fracasada en la salida, las guarimbas, el desconocimiento de autoridades, invasiones extranjeras, golpes de estado, mercenarios, abstención y la consulta ven con desprecio cualquier otra posición que exprese una idea o llame a la reflexión sobre los errores y busque plantear otra estrategia o proyectos para enderezar el camino, sobresalen descalificaciones, improperios, injurias, que solo sirven para alejarnos más en el necesario proyecto de unidad para afrontar el reto del presente y hacia el futuro.
En noviembre celebramos unas elecciones regionales y municipales, ese es la senda que debimos transcurrir hace tiempo, pero la ambición los emborrachó y ciegos nos llevaron desde 2017 por atajos incongruentes concluyendo en un abstencionismo depredador despertando ilusiones y fantasías que se convirtieron en derrotas cuya paternidad nadie asume, ahora pretenden seguir dando tumbos seguir arrastrando al país en sus peligrosas divagancias y de la noche a la mañana sin propósito de enmienda, sin asumir sus culpas ni pedir perdón, buscan ubicarse en la ruta electoral, hablan de dialogo, negociaciones, encuentros, elecciones, pero ignorando quienes sin escándalos, aguantando ofensas, descalificaciones e insultos tienen mucho que ver en la reorientación del sentido real y objetivo de la política como tal planteando en los hechos posibles alternativas de una solución acordada y definitiva para reconstruir al país.
Bueno recordarles a esos impolutos de la política que ese sector que ellos descalifican, menosprecian e injurian contra todo pronóstico y en medio del asedio visceral de los propios opositores obtuvieron casi dos millones de votos, 27 por ciento de los que votantes, ¿será que su mezquina prepotencia les ciega para desechar de plano ese caudal electoral? ¿Estarán creídos que los venezolanos que se abstuvieron en diciembre 2020 son votos que ellos dominan y manejan a su antojo? ¿Pueden solos con 7 por ciento de apoyo en la opinión imponer a rajatablas sus criterios y desconocer líderes regionales y locales que son los verdaderos héroes de esta resistencia y que las comunidades están decididas a apoyar masivamente en las elecciones de noviembre?
¡Cuidado! el 21 de noviembre el ciudadano elector racionalmente en ejercicio de sus derechos constitucionales de manera libre, cívica y democrática se vuelca a las urnas y sepulta este mal llamado liderazgo excluyente y mezquino y otro sendero político marca el mapa de Venezuela a partir de ese momento. Van a impedirlo. Cuidado pues!.
Dr. Ernesto Faengo Pérez