Valorar el aquí y el ahora
En mi reflexión de la semana, comienzo por decir, que nuestros padres y abuelos, no tuvieron la oportunidad de ir a una universidad, pero hay que verle la cara, lo significaba tener un sexto grado en otrora, sobre todo, ellos que eran autodidacta y muchas de sus enseñanzas se fundamentaban en dichos populares de verdad comprobada, generalmente simbólicos y exteriorizados de manera poética, mejor conocidos como refranes, así que, en lo personal, marcaron mi niñez y fueron moldeando mi estado de conciencia, que gracias a ellos, hoy por hoy, al aplicarlos con la ayuda de Dios, me permiten seguir adelante y a no quedarme en la mitad del camino de brazos cruzados, esto lo digo sin ánimo de jactancia. De modo, que cuando por una razón u otra, nos encontraban en esos momentos de vagancias, haraganerias u
ociosos, nuestros antepasados acostumbraban decirnos con voz firme: «Muchachos el tiempo es oro», o este otro refrán: «El tiempo es lo que más vale, no lo da Dios de balde» lo cierto, que estos refranes me invitaron a mi reflexión de la semana, que llamé, «valorar el aquí y el ahora».
Así que, sin más preámbulo, VALORAR EL AQUÍ Y EL AHORA, significa vivir plenamente el momento presente, conectando con la realidad actual sin el anclaje en el pasado, ni las preocupaciones por el futuro. Es una elección consciente para disfrutar, agradecer y experimentar la vida con genuina intensidad, aceptando lo bueno y lo malo. Además, podemos tener la certeza, que si nos enfocamos en lo que tenemos, en vez de lo que nos falta, viviremos mejor equilibrados emocionalmente, con menos estrés y con un mayor disfrute, valorando con autenticidad nuestro aquí y ahora.
Por otro lado, según la filosofía estoica, VALORAR EL AQUÍ Y AHORA, no es solo una técnica de relajación, sino un pilar fundamental para alcanzar la paz interior y la virtud, ya que el presente es el único momento sobre el que tenemos control real. Además, los estoicos enfatizan que la paz mental se logra enfocando toda la energía en VALORAR EL AQUÍ Y EL AHORA, aceptando con indiferencia lo que no se puede cambiar. Marco Aurelio, uno de los pilares de la filosofía estoica, llegó a afirmar: «El pasado ya no está y el futuro es incierto; por lo tanto, vivir en el ahora es vivir en la única realidad disponible».
Para abreviar, el estoicismo hace más de 2.000 años, pero aún tiene vigencia, propone una mente tranquila mediante la autodisciplina enfocada en VALORAR EL AQUÍ Y EL AHORA.
En lo personal, sin salirme dentro del contexto de mi reflexión de la semana, VALORAR EL AQUÍ Y EL AHORA, ayer 10 de mayo, por ser el segundo domingo del mes de mayo, se celebró en varios países, el Día de las Madres, en mi limitado entender, más bien me gusta llamarlo el Día Especial de las Madres, porque el Día de las Madres, son todos los días del año, con esto quiero decir, que no necesariamente tenemos que esperar una fecha especifica, que alguien nos la indique para celebrar, disfrutar o agradecer a nuestra madre, porque quienes tienen la fortuna y la dicha de tener a su mamá viva, otros no la tienen (me incluyo), ya eso es un regalo de Dios, poder abrazar, besar y sacar a pasear a su mamá en todo momento; antes de que sea tarde; es decir, VALORAR EL AQUÍ Y EL AHORA, es vivir el presente con el ser que nos dio la vida a riesgo de su propia vida… De modo, que no hay porque perder tiempo, esperando una ocasión especial, que por lo general, nos los imponen los comerciantes para su propio beneficio.
En resumen, recordemos lo que nuestros padres y abuelos nos decían: «Muchachos el tiempo es oro», que no era nada distinto a que VALOREMOS EL AQUÍ Y EL AHORA, ese instante presente que se llama vida;
más aún, ahora que estamos conscientes, que cada momento presente trae consigo una nueva oportunidad para agradecer, aprender y crecer.
Si le gustó mi reflexión de la semana, le agradezco que me ayude a compartirla.
¡Un abrazo lleno de paz e infinitas bendiciones!
Por Fredis Villanueva.