USS San Antonio apoya operaciones humanitarias continuas en Venezuela
El buque de transporte anfibio USS San Antonio (LPD 17) atracó en La Guaira, Venezuela, el 9 de julio. El navío relevó sin contratiempos al USS Fort Lauderdale (LPD 28) como centro marítimo principal, en apoyo de la misión de asistencia humanitaria liderada por el Departamento de Estado de los EE. UU. tras los devastadores terremotos del 24 de junio.
Luego de la histórica llegada del USS Fort Lauderdale el 28 de junio –la primera escala de la Marina de los EE. UU. en Venezuela en décadas–, el USS San Antonio asumirá ahora las funciones de centro principal de coordinación en el mar y continuará con los esfuerzos continuos de recuperación. La sólida infraestructura de mando y control del buque permite al Comando Sur de los EE. UU. (SOUTHCOM) trabajar en perfecta sincronía con el Departamento de Estado, los socios interinstitucionales y las autoridades venezolanas, para distribuir recursos y dirigir operaciones rápidas de socorro en todas las zonas afectadas.
“Los marineros e infantes de marina del USS Fort Lauderdale y de la Fuerza de Combate Litoral 24 han trabajado incansablemente, para entregar asistencia humanitaria al pueblo de Venezuela”, dijo el Capitán de Navío de la Marina de los EE. UU. Jiwan Mack, comandante del USS Fort Lauderdale. “Nuestro equipo de la Marina y del Cuerpo de Infantería de Marina sigue listo para responder rápidamente a cualquier crisis que surja, y estoy seguro de que el Capitán de Navío [Thomas] Uhl y la tripulación del USS San Antonio continuarán la importante labor que hemos iniciado”.
La presencia continua en puerto de un buque de transporte anfibio de la clase San Antonio es un multiplicador de fuerza fundamental para las operaciones interinstitucionales de socorro. El buque de guerra, diseñado para operaciones prolongadas y autosuficientes, requiere un mínimo de seguridad local, apoyo logístico o recursos portuarios. Este enfoque garantiza que todos los recursos locales venezolanos puedan mantenerse totalmente enfocados en la recuperación nacional, en lugar de apoyar la presencia estadounidense.
Más allá de servir como nodo de comunicaciones, el USS San Antonio cuenta con instalaciones médicas avanzadas, una amplia cubierta de vuelo para apoyar las operaciones de búsqueda y rescate con helicópteros, y una cubierta de carga capaz de lanzar lanchas anfibias de desembarco para entregar carga pesada y suministros vitales directamente a la infraestructura costera dañada.
“Estamos preparados para continuar la misión vital que inició el USS Fort Lauderdale”, dijo el Cap. de Nav. Uhl, comandante del USS San Antonio. “La presencia del USS San Antonio y de la Fuerza de Combate Litoral 24 en La Guaira representan más que una simple transición de buques; demuestra la determinación y las capacidades inherentes del equipo de la Marina y del Cuerpo de Infantería de Marina, para apoyar los esfuerzos de respuesta ante desastres liderados por el Departamento de Estado, para brindar ayuda al pueblo venezolano”.
La transición entre los dos buques de la Marina de los Estados Unidos se llevó a cabo de manera segura y eficiente, y el USS San Antonio se integró de inmediato con los recursos aéreos estadounidenses que ya operaban en la región, incluidos elementos del Escuadrón de Ataque Marítimo en Helicóptero (HSM) 48 y del Escuadrón de aeronaves de despegue y aterrizaje vertical (Tiltrotor) Medianos de la Infantería de Marina (VMM) 365 (Reforzado).
Bajo la dirección de SOUTHCOM, las fuerzas militares estadounidenses asignadas están apoyando la asistencia en casos de desastre, que brindan los Estados Unidos bajo la dirección del Departamento de Estado al pueblo de Venezuela, tras los sismos del 24 de junio de 2026. La planificación para continuar con el apoyo militar de los EE. UU. sigue su curso, en estrecha coordinación con el Departamento de Estado, el Gobierno venezolano y los socios internacionales que contribuyen a los esfuerzos de socorro.
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