Ucrania intensifica ataques y bombardea importante fábrica de radioelectrónica que equipa a las tropas rusas
Ucrania lanzó la noche del viernes una ofensiva con drones contra una de las principales fábricas rusas de radioelectrónica en la región de Stávropol, en el sur de Rusia, según confirmó una fuente del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU).
“Anoche, drones de largo alcance del SBU atacaron las instalaciones de producción de la planta de radio “Signal” en Stávropol. Está especializada en la producción de diversos tipos de equipos de guerra electrónica, equipos de radar y radionavegación, equipos de radio de control remoto, y trabaja para el complejo militar-industrial ruso”, explicó la fuente a la agencia Ukrinform.
El ataque causó daños en dos edificios clave: el edificio número dos, donde se encuentran herramientas mecánicas de alto valor, y el edificio número uno, que alberga talleres de dispositivos radioelectrónicos.
Medios rusos informaron que la planta, sujeta a sanciones internacionales, sufrió un incendio sin reportar víctimas.
“El SBU sigue desactivando sistemáticamente las instalaciones enemigas que colaboran en la guerra contra Ucrania. Cada uno de estos ataques detiene los procesos de producción y reduce el potencial militar del enemigo. Este trabajo continuará en el futuro”, subrayó la misma fuente.
El ataque del viernes se produjo horas después de un hecho poco habitual desde el inicio de la guerra, en el que drones ucranianos atacaron la ciudad balnearia de Sochi, en el Mar Negro, provocando la muerte de al menos dos personas y dejando once heridos, según informaron autoridades regionales rusas.
El gobernador de Krasnodar, Veniamín Kondrátiev, precisó que dos mujeres fallecieron tras la caída de escombros de un dron derribado en Adler, y que cuatro de los heridos se encuentran hospitalizados. Los servicios de emergencia confirmaron que las víctimas fueron alcanzadas por fragmentos de un dron derribado por la defensa antiaérea rusa.
Los ferrocarriles rusos comunicaron la muerte de dos empleados durante el ataque nocturno, con otros tres heridos, aunque no se aclaró si corresponden a las víctimas iniciales mencionadas por el gobernador.
Además, uno de los drones impactó instalaciones petroleras en Sirius, cerca de Sochi. El Ministerio de Defensa ruso reportó la destrucción de 42 drones ucranianos durante la noche, incluidos siete en Krasnodar. Otra declaración oficial apuntó al derribo de 39 drones de ala fija en la región de Krasnodar y los mares de Azov y Negro.
Maria Zakharova, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, calificó el hecho como “un ataque terrorista dirigido expresamente contra civiles”. Sochi, conocida mundialmente por los Juegos Olímpicos de Invierno 2014, rara vez había sido atacada por Ucrania desde que comenzó la ofensiva rusa en febrero de 2022. La ciudad es además destino vacacional de alta gama y alberga instituciones gubernamentales estratégicas.
El simbolismo del ataque creció debido a la vinculación de Sochi con el presidente Vladimir Putin, quien mantenía en esa ciudad su villa favorita, Bocharov Ruchey. Imágenes satelitales del sitio opositor ruso Proekt mostraron que la residencia presidencial fue demolida entre mayo de 2023 y mayo de 2024, tras el aumento de ataques con drones.
Putin llegó a pasar hasta 37 días al año en la villa, escenario de reuniones con invitados extranjeros y celebraciones privadas. El aumento de los ataques forzó al mandatario a visitarla solo una vez el último año, para recibir al director del organismo atómico de la ONU, Rafael Grossi.
La demolición de su residencia favorita exhibe hasta qué punto los ataques ucranianos han logrado penetrar territorio ruso y afectar refugios considerados seguros para la élite del Kremlin.
Con información de VF