TSE escucha argumentos sobre datos financieros de Trump
El Tribunal Supremo de Estados Unidos escuchó este martes, por teleconferencia debido a la pandemia de la covid-19, los argumentos de las partes en tres casos relacionados con los datos financieros del presidente Donald Trump, cuya decisión se anticipa podría conocerse entre junio o julio próximos, en plena campaña electoral a la Casa Blanca.
El primero de los litigios analizados
-que consolida dos procesos- es el que busca que los bancos Deutsche
Bank y Capital One le entreguen esa información del mandatario a los
comités de Servicios Financieros y de Inteligencia de la Cámara de
Representantes, controlada por la oposición demócrata.
Mientras el segundo, cuyos argumentos
fueron escuchados por los magistrados inmediatamente después del
primero, se remonta a agosto del año pasado, cuando la Fiscalía de
Manhattan requirió a Mazars, la firma que gestiona la contabilidad del
presidente y de la Organización Trump, que le entregara las
declaraciones de impuestos de las ganancias personales y corporativas
del presidente relativas a los últimos ocho años.
La Fiscalía ha pedido los documentos a
Mazars como parte de una investigación que realiza sobre pagos de dinero
en secreto a la actriz porno Stormy Daniels teniendo en cuenta la
legislación del estado de Nueva York.
“Las citaciones en cuestión aquí no
tienen precedentes”, subrayó en su exposición el abogado privado de
Trump, Patrick Strawbridge, quien junto a Jeffrey B. Wall, letrado del
Departamento de Justicia, defendió al presidente en el primer proceso.
Strawbridge argumentó que el poder del
Congreso para investigar al presidente debía restringirse a un
propósito legislativo claro, y advirtió de que en caso contrario se
abriría la puerta a “interminables citaciones y hostigamientos” contra
el gobernante lideradas por el partido que controle una de las cámaras
del Legislativo.
Pero la jueza Ruth Bader Ginsburg,
considerada como miembro del ala progresista del Supremo, comparó la
situación analizada con las investigaciones sobre el famoso escándalo de
“Watergate” durante la Presidencia de Richard Nixon (1969-1974) y de
“Whitewater” , que involucró al presidente Bill Clinton (1993-2001), en
los que el Congreso buscó información financiera y registros de firmas
de abogados privados.
“¿Cómo distinguir todos estos casos?” ,
preguntó la magistrada, quien hace una semana fue hospitalizada debido a
una inflamación de su vesícula biliar.
El abogado general de la Cámara
Baja, Douglas Letter, descartó que el pedido de información pueda
interferir con la labor del presidente, ya que él no tendría nada que
hacer.
“Esta fue una citación para un banco y una firma de contabilidad, apuntó.
Por otra parte, el abogado Carey Dunne,
en representación del fiscal de distrito de Manhattan, Cyrus R. Vance
Jr., urgió a resolver pronto este caso, al indicar que se han “perdido
nueve meses” debido a la demanda interpuesta por Trump, y puntualizó que
los presidentes deben tener “responsabilidades como cualquier otro
ciudadano”.
El abogado privado de Trump en esta
causa, Jay Sekulow, alegó la inmunidad del jefe de Estado mientras se
encuentre en la Casa Blanca, y aseguró que una decisión favorable del
Supremo a la petición de la fiscalía de Manhattan supondría “armar” a
2.300 fiscales de distrito en todo el país para “hostigar, distraer e
interferir” al presidente de sus funciones.
Se espera que los nueve magistrados -que hoy escucharon a las partes durante más de tres horas- den a conocer su decisión el próximo verano, a escasos meses de la elección de noviembre en la que Trump buscará relegirse.
Con información de 800 Noticias