Temporada de Adviento

La palabra “adviento” viene del latín adventus, que significa: venida, se relaciona con las cuatro semanas de
preparación para la Navidad e incluye cuatro domingos, empieza desde el domingo
más cercano a la fiesta de San Andrés
Apóstol
(30 de noviembre), continúa hasta el 24 de diciembre. De manera,
que este 2020 el primer domingo de Adviento fue el pasado 29 noviembre y
terminará el jueves 24 de diciembre, en la víspera de la Navidad. Así que ya
comenzó a hacerse los preparativos, camino a las fiestas decembrinas.     .

Aparte que la temporada de Adviento es el
tiempo de preparación para la llegada de la Navidad, también lo es, para el
nacimiento del Niño Dios. Además, Adviento
es un período de cuatro semanas para vivir y celebrar, bajo el signo de
encuentro entre un Dios que viene al encuentro del hombre y el hombre en busca
de Dios. Los seres humanos anhelamos la paz, aspiramos la justicia y la
libertad, soñando con la felicidad.
Eso a través del tiempo, siempre ha sido así. 
 

La
temporada de Adviento

se divide en dos partes; primera parte:
va desde su primer domingo, hasta el día 16 de diciembre, se centra en la
preparación a las solemnidades de Navidad en que se conmemora la primera venida
del Hijo de Dios entre los hombres… la segunda
parte
: va desde el 17 de diciembre, hasta al 24 de diciembre, es la llamada
“Semana Santa de la Navidad”, mediante está celebración, la fe se dirige a
esperar la segunda venida de Jesucristo al fin de los tiempos. Por estos dos
motivos, Adviento se presenta como un tiempo piadoso, alegre y lleno de
esperanza.

En mi muy humilde reflexión final, pienso
que: sabemos que la primera venida del Hijo
de Dios
, sucedió en un pesebre en Belén, hace más de 2.000 años. Sabemos
también, acerca de la segunda venida, que el Mesías vendrá de nuevo al final de los tiempos, aunque no sepamos
ni el día ni la hora. Sin embargo, su regreso al final de los tiempos es un recordatorio
para nosotros, que vivimos en un mundo
fugaz
, que fuimos creados, no
para el ajetreo de nuestra vida diaria; sino más bien, para la unión que
conoceremos un día, cuando estemos unidos a nuestro Creador en el Cielo. Dios nos invita a vivir cada día en una
relación con Él mismo… de eso se trata la temporada de Adviento, de preparar
nuestro corazón y nuestra mente para estar listos; para reconocerlo y recibirlo
cuando venga por nosotros.

En
otro orden de ideas:
Mañana
jueves 3 de diciembre, se cumple 17 años del nacimiento de Mayco Yuliano Luna Martínez.
La sociedad paraguanera no olvida aquel fatídico domingo 28 de julio del 2017,
cuando después de dos días de desaparecido, encontraron su cadáver, bajo unas malezas en el patio trasero de
una casa que colindaba con la de su abuela, al este de Punto Fijo. Acontecimiento que convulsionó y condenó,
toda la colectividad falconiana y, en especial, sus vecinos del sector Bella
Vista de Punto Fijo, quienes aplicando la justicia
de fuente ovejuna
(todas las personas menos una), reaccionaron
prendiéndoles fuego a la casa en la cual habitaban los supuestos asesinos.  

Yuliano, para el momento de su monstruoso asesinato,
apenas contaba con 12 años, era un niño modelo que se perfilaba a ser un hombre
de bien, profesional y de elevados principios morales. Hoy sus verdugos, donde por lo menos, intervino una persona adulta, caminan libremente por las calles,
donde cada uno a su manera, con su instinto de asesino, ya que para esos sujetos, no hubo un castigo ejemplar. Todos
sabemos que cuando a un criminal no se le condena, vuelven a matar.

Esperemos entonces, que la Justicia Divina,  más temprano que tarde, les pase factura para
apaciguar en algo el enorme sufrimiento
de una madre que vilmente le asesinaron a su hijo
, aunque ella está convencida:
que nadie se va de este mundo, sin pagar los sufrimientos que ha causado. Como
dice el refrán de la sabiduría popular: “Quien mata a palo, no puede morir de
risa”. Dicho refrán da entender, que cada quien recibe el trato que merece de
acuerdo a su obra.

Pido al Creador que tenga a Yuliano en
la Gloria del Cielo.

Gracias por haber leído el artículo, si le
gustó, ayúdame a compartirlo con sus familiares y amigos.

¡Un abrazo lleno de bendiciones!  ¡Hasta el próximo miércoles, Dios mediante!  

Por Fredis Villanueva.