Servicios de telefonía e internet colombianos ganan terreno en la frontera
En San Antonio del Táchira ya hay negocios que ofrecen internet neogranadino. Van hasta las casas y lo instalan
EL DATO
De las personas que venden Sim Card en La Parada, en Colombia, más del 90 % son migrantes venezolanos
DE INTERÉS
Una sola operadora, en La Parada, maneja más de 17 vendedores de
servicios de telefonía que se despliegan por el tramo binacional
Jonathan Maldonado
“A la orden la Sim Card. Llévela por solo 3.000 pesos”. Esta frase es
común escucharla a lo largo del puente internacional Simón Bolívar,
lado colombiano. El servicio llama la atención, tanto de quienes viven
en la zona de frontera — San Antonio y Ureña—, como de aquellos que
arriban de otras regiones de Venezuela.
El motivo está sustentado. Los habitantes de los municipios Bolívar y
Pedro María Ureña han optado por comprar líneas colombianas para hacer
frente a las fallas de comunicación que persisten en la nación del oro
negro. De esta manera, no se acrecienta la incertidumbre por estar
incomunicados cuando hay frecuentes interrupciones del servicio de
telefonía celular o de internet.
Además, están quienes llegan a la frontera, desde otros estados, con
el propósito de hacer sus diligencias en La Parada o Cúcuta. En ese
vaivén, para estar comunicados vía WhatsApp con sus familiares,
adquieren una Sim Card colombiana. Las ofertas en el tramo binacional
son variadas, en cuanto a las operadoras.
En San Antonio o Ureña, por ejemplo, gran parte de la población ha
dejado en el olvido sus números venezolanos, incluso los han perdido
debido al tiempo que pasan sin tener algún tipo de recarga o plan
mensual. También están quienes, por comodidad, poseen las dos líneas:
venezolana y colombiana.
A las fallas de señal telefónica su unen las constantes caídas del
servicio ABA, de Cantv, el cual no solo registra suspensiones, también
suele presentar ralentización, aun cuando todos sus bombillos estén en
verde, incrementado la angustia entre quienes trabajan y dependen
directamente de una buena conexión.
El escenario ha empujado a algunos ciudadanos a contratar servicios
de internet foráneos. Ya en la Villa Heroica, como también se le conoce a
San Antonio del Táchira, existen oficinas que ofrecen los paquetes. Si
el futuro cliente está interesado, los técnicos van hasta la residencia,
estudian si es factible la conexión y, de ser positivo, la realizan una
vez se haga el contrato.
Consulta en diversas comunidades
De 10 personas consultadas en diversas comunidades de la ciudad
fronteriza, siete afirmaron tener línea colombiana, mientras solo tres
dijeron no poseerla, pero sí tienen conocidos o familiares con Sim Card
comprada en el vecino país. Del grupo encuestado, cinco reconocieron
tener las dos líneas: venezolana y colombiana. Dos precisaron que solo
se quedaron con la colombiana, y los otros tres solo cuentan con Sim
Card criolla. Las personas fueron escogidas de forma aleatoria, en
barrios como Lagunitas, Miranda, centro de la ciudad, Curazao y Cayetano
Redondo.
Aliste los pesos
De los negocios que ofrecen servicio de internet, la mayoría pide una
serie de dispositivos para poder instalarlo. Si la persona no los tiene
a la mano, la empresa, si así lo requiere el suscriptor, se encarga de
buscarlos y, al momento del contrato, suma el valor de cada uno.
De los dispositivos solicitados, de acuerdo con el proveedor
consultado por Diario La Nación, se encuentran la antena, el router, el
cable (la cantidad puede variar) y cuatro conectores. Esos elementos,
en total, cuestan 396.000 pesos, según el monto aportado por la empresa
consultada.
A la cifra debe sumársele el contrato, el cual tiene un precio de
100.000 pesos. Luego el cliente debe decidir a qué tipo de plan se
suscribe: 3MB (30.000 pesos), 4MB (40.000 pesos) y 5MB (50.000 pesos).
Es de señalar que estos planes, por su valor, son contratados, en
muchos casos, por personas cuyas labores dependen, en gran medida, de un
óptimo y constante servicio de internet.
“Toda mi familia
tiene línea colombiana”

Daniela Gutiérrez, de 20 años, decidió adquirir una línea colombiana
debido a las fallas que presentaba con la operadora venezolana. “Ya
tengo año y medio con esta línea. Me va muy bien”, señaló quien, una vez
hizo uso del servicio foráneo, optó por dejar a un lado el servicio
nacional.
Desde el barrio Lagunitas, donde reside, aseguró que “toda mi familia
usa operadoras colombianas. Mi esposo, mi mamá, mi abuela y mis cuñados
hicieron lo mismo que yo”, destacó mientras dejaba claro que ha sido la
mejor decisión. “Uno está más tranquilo, más comunicado”, puntualizó.
En cuanto a servicios venezolanos, aún cuenta con el internet ABA.
“Cuando se cae, uno acude es a los megas del teléfono. Es rápido y, en
mi caso, no me puedo quejar de la operadora que escogí”, acotó.
“Aquí nunca hay señal y el ABA falla mucho. En mi caso, tengo una
hija y, aunque aún está pequeña, en el colegio a veces le mandan tareas
que uno suele buscar en internet. La línea colombiana nos ayuda mucho”,
reiteró.
Otro punto que destaca la joven es la posibilidad que tiene de estar
siempre conectada con sus familiares. “Uno valora eso”, subrayó quien no
tiene un plan fijo en el teléfono. “Yo recargo semanalmente 6.000 pesos
y me rinde por siete días”, dijo.
“La mayoría de gente que conozco, en San Antonio del Táchira, hace lo
mismo; compran una línea en Colombia para estar más conectados. Hay
lugares de la ciudad, ya por la lejanía, donde ciertas operadores tienen
más alcance”, remarcó Gutiérrez a modo de colofón.
“Por comodidad lo escogí”
Fernando Arias, de 35 años, usa servicio de internet colombiano desde
hace ya año y medio. Se vio en la necesidad de hacerlo en el momento en
el que decidió alquilar una casa para vivir con su actual pareja. “La
vivienda no contaba con instalación alguna, y teniendo en cuenta la nula
respuesta al solicitarlo en Cantv, me incliné por uno colombiano”,
aclaró.
Al inicio, rememoró, empezó con una empresa que actualmente no
funciona en la frontera. “Al irse la compañía, me quedé en el aire. Por
mi trabajo, que depende enormemente de internet, tuve que actuar
rápidamente”, rebobinó al tiempo que agradeció a su salvador. “Un amigo
me facilitó el de él. Yo lo que hago es cancelarlo”.
Arias es consciente de las dificultades que persisten en el país, y
en especial en la frontera, en lo concerniente a las comunicaciones. “El
ABA suele caerse mucho. No es viable para alguien que deba estar
conectado a toda hora por temas laborales”, indicó.
Igualmente, el caballero posee Sim Card colombiana. “La uso para
llamar a algunos clientes que están en el otro lado. También me sirve
para estar comunicado cuando en San Antonio colapsa en términos de
servicios. Ha pasado en varias oportunidades que se caen las líneas de
teléfono y el internet”, indicó.
“Por los momentos, estoy bien así. Tengo este servicio por
comodidad”, prosiguió el sanantoniense al tiempo que hizo énfasis en la
metamorfosis de una ciudad cuyos habitantes han tenido que sortear
grandes obstáculos. “Es increíble, hoy en día todo el mundo cobra en
pesos. Nadie se escapa”, manifestó.
“Es la alternativa de la mayoría”

Para Marcos Suárez, profesor e historiador, más del 60 % de la
población de San Antonio del Táchira usa líneas colombianas para poder
estar comunicado. “Me atrevo a dar ese estimado”, dijo mientras
resaltaba las bondades de la operadora que eligió. “Es la que tiene
mayor alcance en el municipio”.
Como académico y comerciante, dos oficios que desarrolla con pasión y
entrega, asegura que es vital estar comunicado, conectado. “Las líneas
venezolanas carecen actualmente de buena cobertura y, en la frontera,
por fortuna contamos con estas empresas colombianas”, dijo.
Suárez ya lleva un año con el servicio neogranadino y, hasta la
fecha, se ha sentido satisfecho con la señal y la conexión que ofrece.
“La mayoría de personas que conozco tienen una Sim Card del vecino
país”, precisó el caballero de 54 años.
El profesor trajo a colación la anécdota de un exalumno quien, meses
atrás, adquirió un servicio de internet colombiano, el cual puso a
disposición de otras familias cercanas a su residencia y les cobra
cómodas cuotas. “Con ese dinero, en pesos, cubre el costo mensual”,
señaló.
Al igual que muchos venezolanos, Marcos Suárez espera que, en algún
momento, retorne la normalidad al país, y así las empresas venezolanas
logren repotenciarse. “Mienta tanto, seguimos buscando soluciones para
evitar estar incomunicados”, añadió.
“Al día vendo entre 15 a 20 Sim Card”

Ángel Cabello, de 44 años, salió de Venezuela hace cinco años para
instalarse en Colombia, específicamente en La Parada, donde ha hecho
vida al lado de su esposa, hijos y nietos. “Desde que llegué, he hecho
lo mismo, vender Sim Card”, apuntó.
“La experiencia ha sido algo incómoda, ya que nada como estar en su
casa, su tierra. Soy extrabajador de Pdvsa, 18 años en la estatal. Ahora
estoy acá, pues la situación de Venezuela no está nada buena”, lamentó
desde la zona comercial neogranadina.
“Mi mundo como migrante no ha sido fácil, pero tampoco se me ha hecho
desesperante”, resaltó. Y es que “como buen venezolano, sé que no debo
flaquear”, aseguró quien en la actualidad lleva la batuta del grupo de
personas que vende las Sim Card para una operadora en específico.
“Hay gente que llega y la compra para usarla en Colombia. Otros, que
viven en la frontera, lado venezolano, la buscan para usarla allá, donde
también hay buena señal; esto debido a los problemas que persisten con
las líneas venezolanas”, dijo.
Cabello suele vender entre 15 y 20 Sim Card en La Parada. “La gente
no duda en adquirirla, pues sabe que el internet es rápido, algo que en
Venezuela, por la situación país, se hace prácticamente imposible
conseguir”, señaló quien vende cada Sim Card en 3.000 pesos. “Con saldo
vale 6.000”, aclaró.
Desde su condición de migrante, se mostró agradecido por las oportunidades que ha conseguido. “Mis hijos pequeños fueron incluidos en el sistema escolar de Colombia”, subrayó mientras recordaba a sus padres. “Ellos siguen en Maturín. En la medida de lo posible, suelo mandarles algo, no es mucho, pero al menos hacen algo”.
Con información de http://www,lanacionweb.com