Ser una persona estoica
En mi reflexión de la semana, comienzo por aclarar, que este humilde servidor quien aquí escribe, no se cree una persona estoica, menos aún, filósofo, ya que tengo, apenas cuatro años, leyendo y estudiando la disciplina estoica, comparado con otras personas que tienen 30 años y más, encarando la filosofía estoica e, incluso, han escrito hasta libros y guías prácticas sobre el estoicismo. De manera, que 4 años, comparados con 30, ¡Valgame Dios! es bastante largo el camino que me falta por recorrer, más aún, cuando se está consciente, que mientras más se aprende, más nos falta por aprender. Pero eso sí, esto lo digo sin ánimo de jactancia, ni alabanza, cada mañana al despertar, no me pongo en pie de lucha, sin antes agradecerle a Dios por la bendición de concederme un nuevo día de vida, acto seguido, le pido que me ayude a mantener la
calma y el equilibrio emocional ante las adversidades y a no preocuparme por lo que no puedo cambiar y a encaminarme en lo que sí puedo controlar. Esto me ha sido básico en lograr la serenidad y la tranquilidad.
Ahora bien, no quiero terminar este preámbulo de mi reflexión de la semana, sin antes pedir dos disculpas, una: por hablarle un poquito de forma personal, cuestión que no acostumbro. Y dos: por lo largo que me salió la introducción de mi reflexión de la semana.
Así que, sin más preámbulo, es bueno recordar que el estoicismo surgió 300 años a.C en Atenas, Grecia, con la figura de Zenón de Citio. Pero fue la escuela romana la que configuró el concepto moderno del estoicismo, que vivimos ahora de forma adaptada a las necesidades y expectativas de nuestros tiempos.
SER UNA PERSONA ESTOICA, conlleva que en su diario vivir, debe cultivar la serenidad y el autocontrol ante las adversidades, centrando su atención en lo que puede controlar y aceptando con calma lo que no se puede cambiar. Esto implica, que frecuentemente desarrolle la virtud y la integridad, viviendo día a día, de acuerdo a la razón y la naturaleza.
Las personas que práctican el estoicimos, se centran en lo que está en sus manos, como por ejemplo, sus propias acciones y reacciones, y aceptan con serenidad lo que está fuera de su alcance, como por ejemplo, los eventos externos… Además,
las personas estoicas, reconocen y aceptan la realidad tal como es, sin resistencia, cultivando la adaptabilidad y la resiliencia ante los cambios inevitables. Es más, ellas, a través de la práctica, buscan controlar sus emociones y reacciones, evitando que las situaciones externas los perturban.
Por otro lado, las personas que hayan abrazado el estoicismo se esfuerzan por vivir según la virtud, desarrollando cualidades como la sabiduría, la justicia, el coraje y la templanza. Aparte que ellas, promueven la reflexión y el autoconocimiento, permitiendo tomar decisiones más acertadas y vivir de acuerdo a la propia naturaleza.
las personas estoicas, reconocen y aceptan la realidad tal como es, sin resistencia, cultivando la adaptabilidad y la resiliencia ante los cambios inevitables. Es más, ellas, a través de la práctica, buscan controlar sus emociones y reacciones, evitando que las situaciones externas los perturban.
Por otro lado, las personas que hayan abrazado el estoicismo se esfuerzan por vivir según la virtud, desarrollando cualidades como la sabiduría, la justicia, el coraje y la templanza. Aparte que ellas, promueven la reflexión y el autoconocimiento, permitiendo tomar decisiones más acertadas y vivir de acuerdo a la propia naturaleza.
Por último, la práctica estoica, tiene muchos beneficios, entre ellos, la
reducción del estrés, porque
al enfocarse en lo que se puede controlar y aceptar lo que no, sin duda, que disminuye el estrés, y también, la práctica estoica ayuda a desarrollar la capacidad de adaptarse y recuperarse de las adversidades.
reducción del estrés, porque
al enfocarse en lo que se puede controlar y aceptar lo que no, sin duda, que disminuye el estrés, y también, la práctica estoica ayuda a desarrollar la capacidad de adaptarse y recuperarse de las adversidades.
En resumen, ser una persona estoica, implica desarrollar una actitud de fortaleza mental, aceptar la realidad tal como es, practicar la virtud y centrarse en el presente para alcanzar la paz interior y una mayor felicidad.
Gracias por leer mi reflexión de la semana, cuánto le agradezco que me ayude a compartirla.
¡Un abrazo lleno de bendiciones!
Por Fredis Villanueva