Redes de comercio sexual en Curazao aprovechan la crisis para captar mujeres de Punto Fijo

Las damas son captadas mediante mensajes de conocidos y trasladadas a la antilla con la promesa de una vida mejor.

La Corte Conjunta de Justicia ratificó la condena a cuatro años de prisión contra cuatro personas que participaban en una red de tráfico y explotación sexual de venezolanas en Curazao.

El veredicto involucra a una mujer y tres hombres, entre ellos un funcionario de la policía de la isla, señalados de captar a las mujeres en territorio venezolano, trasladarlas en botes y ponerlas a trabajar como “trago girls” o ficheras en el bar La Tasca. Según datos de registro mercantil, este club nocturno pertenece a una holandesa de origen portugués, y funciona en la avenida Frederikstraat.

Según la directora ejecutiva de la fundación Famia Plania (Planificación Familiar) Marisela Flemming, las ficheras deben propiciar que los clientes consuman licor en el local. Por cada trago que ingieran sus acompañantes, ella recibirá una bonificación.Flemming señala la presión que sufren las mujeres que son explotadas sexualmente en la isla.

Cada ficha equivale a 3 florines (1,67 dólares americanos). Según Flemming, a las “trago girls” no les dan bebidas alcohólicas, sino jarabe de goma diluido en agua, para que no pierdan el control.

De acuerdo con documentos presentados por la fiscalía, la red propiciaba que las ficheras tuviesen actividad sexual con los asistentes a La Tasca. Si esto sucedía, estaban obligadas a utilizar los servicios del hotel Carlos, un inmueble sin estrellas ubicado al otro lado de la calle.

Aunque algunas pesquisas revelaron que las dominicanas también participaban en redes de prostitución en Curazao, en la actualidad casi todas han salido del estado Falcón, en especial de Punto Fijo.

“Estas mujeres necesitan trabajar para llevar el sustento a más de una familia en Venezuela. Probablemente, no solo a sus hijos sino también a sus padres y hermanos. El peso para ellas es muy grande”, explica Flemming.

La fundación dirigida por ella llevó a cabo una sesión de entrevistas confidenciales con “trago girls” venezolanas, a principios de esta semana.Uno de los hallazgos es que la mayoría de las mujeres acudió a Curazao por referencia directa de una persona que había estado o que estaba allí, y no por avisos publicados en la prensa o en las redes sociales.

Con información de La Patilla