Provea expresa preocupación por escalada del conflicto y llama a una salida democrática y pacífica
El Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos (Provea) manifestó su profunda preocupación ante la escalada del conflicto político en Venezuela, tras el uso de la fuerza militar por parte de Estados Unidos y la posterior detención y extracción de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.
En un pronunciamiento difundido este sábado, la organización advirtió que los ataques registrados en diversas ciudades del país se produjeron en un contexto de acumulación inédita de fuerza militar estadounidense en el Caribe y que, según información extraoficial, habrían dejado un saldo de al menos 40 oficiales heridos y fallecidos durante la operación. Provea expresó sus condolencias a los familiares de las víctimas.
La ONG exhortó a las autoridades estadounidenses a cesar las acciones militares que ponen en riesgo a la población civil y a garantizar la integridad personal, las garantías judiciales y el debido proceso de Maduro y Flores, conforme a las normas internacionales de derechos humanos.
Un precedente grave para la región
Provea señaló que los hechos ocurridos en la madrugada del 3 de enero de 2026 —incluidas explosiones y ataques a instalaciones militares— configuran un grave precedente en América Latina y reabren el debate sobre la eficacia de los mecanismos diplomáticos tradicionales frente a la regresión democrática en Venezuela, profundizada tras el desconocimiento de los resultados electorales de 2024 y la posterior represión de las protestas.
La organización sostuvo que el autoritarismo gubernamental y el desconocimiento del derecho ciudadano al voto condujeron a una nueva crisis institucional, frente a la cual la respuesta popular ha sido la movilización pacífica para exigir la libertad de las personas detenidas arbitrariamente por razones políticas.
“Mientras se atacaba a la disidencia y se intentaba silenciar a las voces críticas, los problemas estructurales que afectan a la población venezolana fueron relegados para preservar el poder a toda costa”, indicó Provea, al advertir un deterioro sostenido de la calidad de vida y el aumento de la incertidumbre y la desesperanza.
Llamado a la calma y a la liberación de presos políticos
En un contexto de alta volatilidad, Provea llamó a mantener la calma y a ejercer la ciudadanía de manera pacífica, al tiempo que rechazó cualquier escalada de violencia que ponga en riesgo la vida y el futuro del país.
La organización reiteró que la única hoja de ruta legítima para superar más de una década de violaciones masivas de derechos humanos debe estar anclada en la construcción de una sociedad democrática, justa y participativa, con un Estado que garantice la justicia social y el respeto pleno de los derechos humanos.
Entre los pasos inmediatos, Provea destacó la liberación de más de 900 presos políticos y la garantía de libertad plena para quienes permanecen bajo regímenes de presentación.
Respeto a la soberanía y al derecho internacional
Provea reafirmó que cualquier transición debe corresponderse con la voluntad popular expresada el 28 de julio de 2024, y advirtió que la crisis humanitaria y la represión no pueden ser sustituidas por nuevas formas de arbitrariedad.
La ONG condenó toda decisión que pretenda tutelar el futuro del país sin respetar la Constitución y los principios de soberanía y autodeterminación, y rechazó de forma categórica acciones unilaterales de fuerza que socaven el Derecho Internacional y la Organización de las Naciones Unidas, cuyo artículo 2 prohíbe el uso o la amenaza de la fuerza contra la integridad territorial de los Estados.
Asimismo, advirtió que las acciones militares unilaterales debilitan el sistema multilateral de paz y seguridad, e instó a las potencias globales y regionales a abstenerse de medidas que puedan escalar el conflicto o prolongar escenarios de caos e injerencia.
Provea insistió en que la solución a la crisis venezolana debe ser civil, democrática y en el marco de la justicia transicional, con enfoque en las víctimas, y agradeció el pronunciamiento del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), quien expresó su disposición a contribuir a una desescalada y a una salida pacífica.
“El objetivo final debe ser una Venezuela donde el ejercicio de todos los derechos humanos sea la norma y no la excepción”, concluyó la organización.
Con información de TalCual