Producción petrolera de Venezuela se ubicó en 1,2 millones de barriles diarios en agosto, según fuentes de la OPEP
La producción petrolera de Venezuela alcanzó en agosto los 1 201 000 barriles por día (bpd), un incremento de 0,08 % —unos 1 000 bpd— respecto a julio, cuando promedió en 1 200 000 bpd, según fuentes primarias recogidas en el informe publicado este jueves por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

Por su parte, las fuentes secundarias, que no provienen directamente del Gobierno venezolano, presentan una perspectiva diferente. Estas indican que la producción de agosto fue de 1 145 000 bpd, 2,04 % más que en julio, cuando la producción se ubicó en 1 122 000 bpd.
Las discrepancias entre las fuentes oficiales y secundarias han sido una constante en los últimos años, lo que dificulta una evaluación precisa del panorama petrolero venezolano.

En el caso venezolano, el incremento de la producción se encuentra estrechamente relacionado con los nuevos planes de inversión y expansión de las operaciones petroleras. Empresas internacionales han anunciado proyectos destinados a elevar progresivamente la extracción de crudo en el país.
Uno de los principales actores es Chevron, que anunció recientemente una estrategia de inversión superior a 7.000 millones de dólares para aumentar su producción en Venezuela hasta superar los 600.000 bpd hacia 2031, mediante una expansión significativa de sus operaciones y equipos de perforación.
La petrolera estadounidense prevé posteriormente mantener su producción venezolana en un rango de entre 600.000 y 700.000 barriles diarios durante varios años, lo que evidencia la expectativa de una recuperación sostenida de la industria.
A este proceso también se suman acuerdos con otras compañías energéticas internacionales, en medio de una estrategia para atraer capital y tecnología que permitan recuperar campos petroleros y elevar la capacidad productiva del país.
Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, pero durante las últimas décadas su producción se redujo de manera considerable debido a la falta de inversión, problemas operativos, deterioro de infraestructura y las sanciones internacionales.