Posibilidad de triunfo en primarias es clave para que precandidatos avalen al CNE
Las elecciones primarias del sector mayoritario de la oposición pasan por la solución de dilemas y la toma de decisiones que tienen un peso político clave. En ese sentido, luego de un proceso de consultas, la Comisión Nacional de Primaria (CP) anunció el viernes 2 de junio que aprobó solicitar al Consejo Nacional Electoral (CNE) una reunión técnica para «ratificar y formalizar lo tratado sobre diversos aspectos y garantías» al proceso lo que abarca la protección de la identidad de los votantes en la jornada del 22 de octubre.
El Poder Electoral ha condicionado la asistencia técnica en las primarias al empleo de las captahuellas, elemento que genera desconfianza y resistencia. En la última semana, tanto desde la CP como dirigentes opositores han enfatizado que el control político de los comicios lo tendrá la instancia que los organiza.
Sin embargo, algunos de los 13 precandidatos han insistido en objetar, por ahora, el soporte logístico del ente comicial. Estas posiciones parecen no ser definitivas y podrían cambiar según avance el cronograma y la logística del proceso.
«Si se precisan las especificaciones que adoptamos en la Comisión de Primaria, se solicitaría la asistencia técnica del CNE, pero siempre resguardando la identidad del elector y el control del proceso en manos de la Comisión»,insistió el presidente de esta instancia, Jesús María Casal, el 8 de junio.
El director de Consultores 21, Saúl Cabrera, cree ilógico pensar que los aspirantes con chance de ganar en las primarias «le den una patada a la mesa» y se retiren ante el apoyo técnico del ente comicial.
En ese sentido, insiste en el peso de lograr un candidato presidencial del sector mayoritario de la oposición: «No estamos para elegir un candidato único sino unitario con la mayoría del elector cercano».
«El elector opositor está pensando cómo se sale del gobierno, votando, saliendo a protestar. Pero hay momentos, y este pareciera que es uno de ellos, en los que la gente llegó a la conclusión de que hay que votar a ver sí con el voto se logra ganarle a Maduro y sacar al chavismo del poder. Hay una mayoría del país y una mayoría de los opositores, incluida gente que está cercana a María Corina Machado, que son más duros y radicales con el Gobierno, que están dispuestos a participar en la elección», puntualiza Cabrera.
El politólogo Luis Salamanca expresa que el costo político más factible sobre las primarias con asistencia del CNE sería el alejamiento o la no participación de ciertos candidatos de peso, algunos de los cuales tienen un compás de espera planteado, así como el impacto en el electorado la declinación de algunas candidaturas.
«Pero, además, hay un costo político que recae sobre el electorado mismo. Hay un electorado, que no es tan grande como la gente piensa, que es muy sensible a la participación del CNE en las primarias y, por tanto, pudiera abstenerse de votar», enfatiza.
Añade que el dilema de las primarias con el CNE no es ni tan fácil,ni tan frío. En ese sentido, pone sobre el tapete el caso de la precandidata María Corina Machado (Vente Venezuela), quien figura en los sondeos de opinión como una de las aspirantes con mayor posibilidad de convertirse en la abandera unitaria de la oposición.
«¿Va a perder la oportunidad de ser la candidata unitaria de la oposición mayoritaria venezolana, vale decir, del pueblo democrático venezolano que quiere cambio político porque haya unas máquinas en el proceso de primarias? ¿Va a perder esa posibilidad política de convertirse no solo en la candidata presidencial, sino también en la lideresa que siempre ha querido ser?», enfatiza Luis Salamanca.
Ciertamente que hay precandidatos que ganaron apoyo justamente por su oposición al CNE, con lo cual un cambio de dirección no representa una cosa menor. Recuerda el politólogo que las primarias son una estación importante y darán legitimidad al candidato unitario, pero no hay que perder de vista que en el horizonte está el destino clave de las presidenciales.
Salamanca señala que también hay que esperar qué dice el CNE y destaca que el ente comicial «es una pieza de un engranaje político» y no actúa de forma autonóma. Cree, al mismo tiempo, que la situación planteada el 26 de mayo con el uso de las boletas en la fallida convocatoria de elecciones de la UCV, que luego se realizaron el 9 de junio, pudo haber puesto aún más en alerta a la Comisión de Primarias sobre los bemoles del voto manual.
Participación en las primarias
De acuerdo con los sondeos de Consultores 21, hay varios datos que pudieran dar indicios sobre la participación en las primarias de octubre. Saúl Cabrera indica que la mitad de la población mayor de 18 años dice o siente que los problemas del país los puede resolver alguno de los partidos de la oposición.
«Alrededor de la mitad de la población que tiene alguna afinidad con alguno o con muchos de los partidos de la oposición», indica Saúl Cabrera.
Agrega que cuando se pregunta cuál es el interés de la gente en participar en unas primarias termina siendo cerca de la mitad de la población o un poco menos: «Quizás 45,47%, de los encuestados manifiesta tener interés en participar en las elección primarias opositoras. Lo que pasa es que ese número es exageradamente elevado. Entonces, no pasa de ser una manifestación de interés en el proceso opositor».
En ese contexto, explica Cabrera, en una escala del 1 al 10, en la que 10 se traduce en quienes están absolutamente seguros de ir a votar en los comicios opositores, los sondeos arrojan entre 14% y 15% de la población.
«El 15% es una cifra cercana a tres millones de electores. No es poco para una elección primaria que no es una elección presidencial y sabiendo además que hay muchos venezolanos en el extranjero que no pueden participar, termina siendo en todo caso más bien bueno», acota.
En las primarias de febrero de 2012, la participación fue de 3.059.024 electores, un 16,5% del padrón electoral, 16,79%. En esa contienda, Capriles obtuvo la victoria con 64,2%. Además, el CNE autorizó usar 3.707 centros de votación en todo el país y 7.691 mesas de sufragio.
El director de Consultores 21 expresa que la credibilidad del CNE está en función a la radicalidad o a la radicalización que tiene el país: la mitad de la población tiene desconfianza en el ente y en la otra mitad que confía está casi todo el chavismo «que termina representando como un tercio de la población».
Cabrera destaca que hay «razones no abstractas» de la desconfianza hacia el organismo comicial. Pero, recuerda, momentos como las elecciones parlamentarias de 2015 que «no fueron absolutamente limpias y competitivas, pero se logró algún nivel de competitividad. Si se llega a algún acuerdo de que eso sea así, realmente hay una posibilidad de que esta elección sea confiable».
Con información de TalCual