Por el 22

Douglas Játem Villa

Al cabo de 25 años de pésimas condiciones  de vida durante los cuales no hemos contado con recursos básicos como agua y electricidad, es natural que se sienta cansancio y desánimo respecto a continuar participando  en la lucha por la recuperación del país. Esto puede incluso crecer  en la medida en que los venezolanos que sufren  no aprecian en sus dirigentes, “sus líderes”, toda  la lucha requerida, y,  por el contrario se observa  que lo que se persigue es conquistar el poder con fines de utilización partidista, de utilización particular. Es  obvio que la lucha política  es en esencia de naturaleza política, pero esto rechaza, “por principios”, la utilización interesada del poder. Es evidente que  una de las deficiencias o errores de la lucha de la oposición en Venezuela ha sido su incapacidad para forjar una unidad superior que aumente su fuerza, y ello debido a la “apetencia” particular de alguna persona o partido político. Esto no es algo nuevo. Todavía hoy se registra alguna   persona o partido que manifiesta abiertamente su “aspiración” no siempre justificada. Todavía hoy se aprecian algunas de estas iniciativas que obstaculizan el buen resultado del esfuerzo importante dentro de la oposición, por alcanzar la selección de un candidato presidencial unitario de la oposición, como el que resultará  como producto de la “Primaria”. Es de esperar que la oposición concluya con un candidato presidencial con suficiente respaldo como para obtener la victoria.

Pero siempre debe estar presente  el deber  ciudadano  de aportar todo el esfuerzo  que sea necesario a los fines del bienestar del pueblo de Venezuela.  Si repasamos la historia de Venezuela podemos registrar realizaciones significativas de buena ciudadanía, como la realizada en forma protagónica  a los fines de la Independencia de nuestro país y los otros pueblos latinoamericanos, el proceso de formación de nuestros partidos políticos durante los años 1940, y el muy importante  proceso democrático posterior a 1958 cuando Venezuela llegó a destacar en el mundo.   Todavía hoy, con un país tan golpeado, se registran informaciones valiosas en el mundo artístico, como el  Sistema de Orquestas Sinfónicas Juveniles, petrolero, económico, académico y general  que resaltan el potencial venezolano, el cual es  suficiente para fundamentar la confianza en el destino de Venezuela.    

En conclusión, en lugar de cansarnos, de desesperarnos, debemos perseverar y redoblar el esfuerzo, una cercana manifestación de lo cual debe ser nuestro voto el 22 de octubre dentro de la Primaria, la cual es una iniciativa ciudadana de la Sociedad Civil a la cual le corresponde ese deber patriótico

Por el candidato de tu  preferencia vota el 22.