Plantas desalinizadoras del municipio Falcón, un monumento a la desidia convertidas en “sal y agua”
Desde el año 2017, el gobierno nacional anunció un proyecto de instalación de planta desalinizadoras para paliar la grave crisis de agua en el país, donde en el municipio Falcón estaba contemplado instalar cerca de 5 estructuras de conversión de agua que hoy por hoy son un verdadero monumento a la desidia, a la falta de gerencia y de voluntad política.
Según el portal de noticias El Pitazo, “en julio de 2017 el Gobierno anunció la instalación de 38 plantas desalinizadoras en Falcón, como parte del plan de atención a los estados más afectados por las fallas en el suministro de agua potable. Los habitantes de Paraguaná tenían la esperanza de recibir regularmente el servicio cuando conocieron que 11 de estas estructuras serían construidas en el sector. Sin embargo, solo se montaron ocho y en 2019 dejaron de funcionar las únicas tres que estaban operativas, por falta de mantenimiento. De las obras, apenas quedan los caparazones armados como muestra de las promesas incumplidas”.

Sin embargo, el diario La Mañana Digital confirmó que finalmente de este proyecto en Paraguaná se instalaron ocho plantas desalinizadoras de las cuales en el municipio Falcón se construyeron 5 que están inoperativas y que de la mayoría sólo quedan sólo las estructuras metálicas que las protegían.
De estas instalaciones, que estaban en manos y bajo la responsabilidad de Petróleos de Venezuela y el Ministerio de Ecosocialismo y Aguas, hoy es muy poco lo que quedan; sin embargo, en una visita realizada por este medio de comunicación se constató que muchas de ellas pueden recuperarse o por lo menos parte de su equipo podría ser utilizado en otras obras necesarias para el bienestar de los ciudadanos.

Las plantas del municipio Falcón, ubicadas en la La Bocaina, Adícora, Buchuaco, Tiraya y Piedras Negras, están actualmente fuera de servicio. El costo total de este proyecto -anunciado con bombos y platillos por el gobierno nacional- fue 206 millones de dólares. Actualmente, el valor del mantenimiento, cada ocho meses, de estas planta es de aproximadamente 140 mil dólares.
Según expertos consultados esta iniciativa tenía la etiqueta de fracaso desde el inicio, ya que no se hicieron los estudios de factibilidad necesarios: los equipos utilizados no son para realizar el proceso de potabilización de agua de mar, el cual es a través del proceso ósmosis inversa, del cual de cada tres litros de agua salada se obtiene uno dulce, ya que los sistemas de estas plantas están diseñados para desalinizar agua con menor nivel de salinidad.

El proyecto inicial pretendía conectar estas plantas con el sistema hídrico de las diferentes comunidades cercanas a las mismas y apoyar el resto de las comunidades, sin embargo todo se convirtió en sal y agua. Estas estructuras cuentan, cada una, con cuatro generadores eléctricos de gran potencia, así como con 4 tanques, 2 de 15.000 litros de agua y 2 de 5.000.
Danilo Sarmiento /CNP: 10.435