Paciencia cumarebera

En Cumarebo y el
municipio Zamora el común de la gente afirma que no hay gobierno, las carencias
del servicio eléctrico, el abandono del acueducto, el insoportable caos en el
servicio de gasolina, la peligrosísima contaminación ambiental originada por el
polvillo de las chimeneas de la cementera se agudizan cada día más y la
paciencia de los zamoranos comienza a desbordarse y procuran agruparse para ejercer
sus derechos ciudadanos, exigir con 
firmeza y sin dilaciones por las vías constitucionales y legales una
respuesta afirmativa y contundente a este largo y destructivo abandono oficial.

Circula una carta
pública que un conjunto de vecinos dirige al defensor del pueblo exigiéndole el
cumplimiento de sus deberes e instar a los organismos competentes para que de
una vez por todas sea solucionado el grave problema del acueducto de Cumarebo
abandonado sin explicaciones y que origina hace más de un año que en esta
importante zona geográfica del estado no llega, no ven ni reciben una gota de
agua potable.

La gente  angustiada, desesperada, sin recursos
económicos para adquirir el mínimo sustento diario no puede agregar un gasto
adicional semanal para cancelar camiones cisternas que cobran 5 o 6 dólares por
un mil litros, acompaña la propuesta con una presencia masiva  el pasado lunes y martes en la Plaza Bolívar
de Cumarebo en la jornada de recolección de firmas para sustentar el reclamo
popular.

Otra situación incómoda
que afecta a los cumareberos es el servicio de gasolina y gasoil, una sola
estación de servicio comúnmente denominada la “bomba de barrialito”, los
conductores expresando una paciencia y tolerancia inmensa sufren los vaivenes
de los constantes cambios impuestos por las autoridades, cambian el sitio de
ubicación para las colas y los ubican en sitios inhóspitos, inseguros, generando
incomodidad y malestar en los ocupantes de las casas de familias donde día y
noche permanecen al frente de sus viviendas los vehículos anotados para surtir
gasolina, el horario de servicio, el número de vehículos a atender y el tormento
de los conductores se agrava día y noche con la incertidumbre que a pesar de
acudir el día que les corresponde según el número de placa, no obtiene el límite
de los 30 litros de gasolina sin explicaciones, igual el cierre de la bomba apenas
concluye el mediodía,  

Los vecinos comienzan  a exigir sus derechos, dirigentes preocupados toman la batuta y motivan la población, el ingeniero José Luis Goitia encabeza la propuesta del reclamo por el ineficiente e inexistente servicio de agua potable, la profesora Amalia Quero cordialmente pero con mucha energía solicita respeto y acuerdo en la provisión del servicio de gasolina, los gremios y asociaciones tramitan soluciones eficaces y mediatas al problema eléctrico y de comunicaciones, Solo las autoridades regionales y municipales duermen indiferentes e indolentes. El ciudadano despierta observa y actúa. Esperemos las respuestas.  

Dr. Ernesto Faengo Pérez