Organizaciones piden al gobierno de Trump que no agrave las penurias de los venezolanos

El fin de una excepción en las sanciones de Estados Unidos a
Venezuela que permite el canje de petróleo crudo por combustible diésel
agravará la profunda crisis humanitaria que padecen los venezolanos, afirmaron
este martes en un mensaje más de un centenar de organizaciones.

La Oficina de Washington para
América Latina (WOLA, en inglés) y 115 organizaciones e individuos en Venezuela
enviaron una carta al secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, y al
secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, instándolos a mantener esa excepción.

Durante años, Estados Unidos ha
impuesto sanciones contra el gobierno de Venezuela y sus funcionarios, y la
Administración Trump las ha intensificado durante la gestión de  Nicolás Maduro.

Entre los firmantes de la carta
se cuentan Acción Solidaria, el Programa Venezolano de Acción sobre Derechos
Humanos (PROVEA) y la Asociación Venezolana de Servicios de Salud Cristianos
(AVESSOC).

Los firmantes hicieron
referencia a «recientes informes de prensa según los cuales el gobierno de
Estados Unidos planifica terminar las excepciones a las sanciones aplicadas a
las transacciones de combustibles con Venezuela en octubre».

«Si esto es cierto, nos
alarma el hecho de que esta nueva medida apunta a los canjes de diésel con
compañías en Europa y Asia, que representan casi el 80 % de los fletes de
(petróleo) crudo que salen de Venezuela», añadieron.

Esta decisión «tendría
consecuencias devastadoras para una población que ya sufre una profunda crisis
humanitaria: en Venezuela el diésel se usa principalmente para la generación de
energía y el transporte de carga a granel».

«La interrupción del
acceso al diésel en el país podría empeorar las condiciones de vida de millones
de venezolanos que dependen de una cadena de suministros derruida»,
aseguraron los firmantes.

La carta detalló que el
combustible diésel se usa para los generadores de electricidad de emergencia
empleados por casi todas las clínicas privadas y algunos hospitales públicos,
incluidos los generadores enviados en algunos de los primeros embarques de
ayuda humanitaria de la Cruz Roja Internacional.

«En 2018, el 85 % del
consumo de diésel en vehículos privados se usó para el transporte de carga y el
15 % para el transporte de pasajeros», apuntó la nota. «Más del 70 %
de la población venezolana depende del transporte público para comprar comida y
alimentos», agregó.

El grupo instó a la comunidad
internacional a rechazar «el autoritarismo» y apoyar «las
demandas de los venezolanos por elecciones limpias y legítimas», e indicó
que «las restricciones adicionales sobre las importaciones de combustible
sólo agravarán los sufrimientos del pueblo venezolano sin acercar el país a una
transición democrática».

Con información  de EFE