Optimizar tu unidad SSD en Windows: tres cosas que debes saber
Windows 10 y Windows 11 disponen de una herramienta muy sencilla y fácil de utilizar que permite optimizar tu unidad SSD sin esfuerzo y de forma totalmente segura. Llevo años utilizándola y nunca he tenido el más mínimo problema, todo lo contrario, me ha permitido mantener en condiciones óptimas el rendimiento de mis unidades de almacenamiento, y siempre que adquiero o que analizo una nueva unidad de almacenamiento utilizo dicha herramienta.
Sin embargo, soy consciente de que esta está rodeada todavía de una serie de mitos sin sentido, y por ello he querido compartir con vosotros este artículo, donde os voy a contar tres cosas importantes que debéis tener claras sobre esta herramienta y que os ayudarán no solo a empezar a aprovecharla correctamente, sino que también os permitirán superar todos esos mitos que al final no os hacen ningún bien.
1.-Optimizar tu unidad SSD no produce ningún desgaste

Este es uno de los mitos más extendidos y más perjudiciales, porque los usuarios, al pensar que esta herramienta puede dañar su SSD, dejan de utilizarla y renuncian con ello a todas las ventajas que ofrece. Es importante que tengas en cuenta que al optimizar tu unidad SSD utilizando la herramienta integrada de Windows 10 y Windows 11:
- No se realizan operaciones de escritura.
- No se lleva a cabo un proceso de desfragmentación como el de los discos duros.
- No se reduce la vida útil de la unidad SSD de ninguna forma.
Windows 10 y Windows 11 son lo bastante listos como para saber que no tienen que desfragmentar un SSD. Lo que hace esta herramienta es llevar a cabo un proceso de optimización que implica ciertas acciones, como por ejemplo la limpieza de la unidad eliminando datos que ya no necesitamos.
Con información de MuyComputer