ONU cuenta con mecanismos de asistencia electoral para resolver crisis política en Venezuela

El Centro de Justicia y Paz (Cepaz) considera que la Organización de
las Naciones Unidas (ONU) juega un papel estratégico y muy importante en
la restitución de la democracia en Venezuela y la defensa de los
derechos civiles y políticos.

La organización, comprometida con el ejercicio de la participación
política ciudadana, ha monitoreado los procesos electorales que se han
llevado a cabo en el país desde 2016, y ha podido registrar violaciones a
los derechos humanos dentro del contexto electoral, demostrando la
ruptura de la institucionalidad democrática de los poderes públicos
causada por el gobierno de facto que trae como consecuencia la
vulneración de los derechos políticos. La ONG Cepaz explica que estos
derechos políticos involucran, además del voto, un conglomerado de
garantías que deben existir durante todo el proceso electoral para que
este sea considerado como justo, transparente y democrático.

Luego de las elecciones parlamentarias de 2015, donde la oposición
ganó la mayoría de los escaños de la Asamblea Nacional, se ha gestado un
proceso para romper con el sistema democrático e imponer representantes
políticos a través de elecciones fraudulentas y sin ningún tipo de
garantías.

Además, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) se convirtió en el
principal órgano ejecutor de sanciones en contra del parlamento,
disolviendo sus competencias y anunciando su desacato por claras órdenes
del poder ejecutivo.

Posteriormente en 2016, 2017 y 2018 se convocaron votaciones donde
las irregularidades durante todo el proceso reinaron sobre lo que se
pretendía ser un intento de recuperación de la democracia. Una de las
entidades responsables de estas violaciones es el propio Consejo
Nacional Electoral (CNE) que ha modificado resultados, establece unas
condiciones claramente favorables al partido de gobierno, no actualiza
el padrón electoral y utiliza a las fuerzas de seguridad del Estado para
imponer la fuerza en los centros de votación.

Trabas a la salida electoral

Como respuesta, la oposición liderada por Juan Guaidó, ha llamado a
la abstención en varias oportunidades ya que estos procesos carecen de
legitimidad alguna. Por ello se han trazado como meta principal para
este 2020 la designación de nuevos rectores del poder electoral, el cual
ha estado bajo el mando de Tibisay Lucena desde 2006.

Es evidente que la democracia está siendo viciada por los órganos del
Estado que pretenden utilizarla para perpetuarse en el poder. Sin
embargo, la oposición ha insistido en una salida electoral de la crisis
política que atraviesa el país que pueda llevar a la elección de un
nuevo presidente de la república. Incluso esta propuesta ha sido
respaldada por los aliados internacionales más fuertes que tiene Guaidó
(Estados Unidos, Canadá, Francia, Alemania, Reino Unido, etc.,).

Pero para que esta salida democrática se pueda dar en un contexto que
no tiene garantías, la Cepaz ha indicado que la ONU tiene un papel
fundamental ante esta situación y que puede contribuir a través del
Departamento de Asuntos Políticos y Construcción de la Paz que puede
aportar con la División de Asistencia Electoral en el proceso de
reconstrucción democrática.

Esta entidad de las Naciones Unidas está regida por el fundamento
legal de la Declaración Universal de los Derechos Humanos que contiene
principios de asistencia legal y representación política.

La Cepaz señala que “el avance hacia una asistencia técnica
permitiría una participación y colaboración importante por parte del
órgano internacional, ya que a diferencia de una observación electoral,
la cual supone la presencia de funcionarios de la ONU que detallan cada
etapa del proceso electoral interno; la asistencia técnica permite una
participación a mayor escala pues presta su apoyo en cada fase del
evento electoral y en toda la estructura administrativa del Estado para
garantizar el adecuado cumplimiento de elecciones auténticas y
democráticas”.

Este mecanismo puede activarse por la solicitud expresa del Estado
miembro ante el Consejo de Seguridad o ante la Asamblea General. Ya
varios miembros del Partido Unido Socialista de Venezuela (PSUV), como
Jorge Rodríguez y Nicolás Maduro, han manifestado que en los venideros
procesos electorales la ONU debe servir de observador internacional para
hacerle seguimiento.

Ante una eventual resolución electoral de la crisis venezolana, la ONU y las organizaciones internacionales deben servir como garantes de los procesos para registrar y denunciar las posibles violaciones a los derechos políticos y civiles. Esta importante responsabilidad es necesaria para poder dar garantías de unas votaciones libres y transparentes.

Con información de http://www.correodelcaroni.com