ONG’s abandonan Afganistán por reglas sobre mujeres

Cuatro organizaciones humanitarias extranjeras suspendieron el domingo sus operaciones en Afganistán tras la decisión de los gobernantes talibanes del país de prohibir que las mujeres trabajen para organizaciones no gubernamentales locales e internacionales.
Save the Children, el Comité Internacional de Rescate, el Consejo Noruego para Refugiados y Care dijeron que no podían llegar de forma eficaz a niños, mujeres y niños que necesitan ayuda con desesperación en Afganistán sin su personal femenino.

“Hemos cumplido con todas las normas culturales y simplemente no podemos trabajar sin nuestras dedicadas trabajadoras, que son esenciales para que podamos acceder a las mujeres que necesitan ayuda con desesperación”, dijo Neil Turner, director en Afganistán del Consejo Noruego de Refugiados, a The Associated Press. El grupo tiene 468 trabajadoras en el país, señaló.

La decisión del Talibán ha recibido críticas internacionales. Estados Unidos afirmó que el veto interrumpiría una asistencia a millones de personas que es vital y salva vidas.

“Las mujeres son cruciales para las operaciones humanitarias en todo el mundo”, dijo el sábado el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken. “Esta decisión podría ser devastadora para el pueblo afgano”.

La orden para las ONG formaba parte de una carta del ministro de Economía, Qari Din Mohammed Hanif.

Cualquier organización que se determine incumple la orden verá revocada su licencia para operar en Afganistán, indicó.

Es un nuevo golpe a los derechos y libertades de las mujeres desde que el Talibán tomó el poder el año pasado y sigue a grandes restricciones sobre la educación, el empleo, la vestimenta y los desplazamientos.

La sucesión de edictos del gobierno talibán, formado íntegramente por hombres y con motivaciones religiosas, recuerda al mandato anterior del grupo en la década de 1990, cuando expulsaron a las mujeres de la educación y los espacios públicos e ilegalizaron la música, la televisión y muchos deportes.

La orden del Ministerio de Economía se publicó unos días después de que el Talibán prohibiera que las mujeres asistieran a la universidad en todo el país, lo que provocó condenas internacionales y manifestaciones en grandes ciudades afganas.

En torno a medianoche del sábado en la ciudad occidental de Herat, donde se habían dispersado protestas anteriores con cañones de agua, la gente abrió sus ventanas y coreó “Alá Akbar” (“Dios es grande”) en solidaridad con las universitarias.

En la ciudad sureña de Kandahar, también el sábado, cientos de estudiantes varones boicotearon sus pruebas de final de semestre en la Universidad de Mirwais Neeka.

Uno de ellos dijo a The Associated Press que fuerzas talibanes habían intentado dispersar a la multitud cuando salía de la sala de pruebas.

Un vocero del gobernador provincial de Kandahar, Ataullah Zaid, negó que hubiera una protesta. Algunas personas fingieron ser estudiantes y profesores, dijo, pero fueron detenidos por estudiantes y fuerzas de seguridad.

AP