Nueve bloques delictivos operan y ejercen control en Venezuela
La organización Transparencia Venezuela en su informe reciente «Crimen organizado y corrupción: un problema de Estado», asegura que al menos 15 agrupaciones paramilitares o parapoliciales dominan el territorio venezolano, ejerciendo control social y se dedican a actividades de delincuencia organizada.
Tales agrupaciones, que según señalan están también en Falcón, estarían organizadas en nueve bloques delictivos que operan y ejercen control sobre el país. Constataron además que el territorio nacional es utilizado como uno de los principales puentes para el narcotráfico internacional, tanto por vía aérea como martítima.
Transparencia
Venezuela, capítulo nacional de Transparencia Internacional, es una asociación
civil sin fines de lucro, no partidista, plural y sin filiación política,
dedicada a promover condiciones, procedimientos y factores para prevenir y
disminuir la corrupción.
En el documento los investigadores señalaron a las megabandas criminales, los seudosindicatos de la construcción, petroleros y mineros; los colectivos armados y violentos, los pranes y sus organizaciones carcelarias; las Fuerzas Bolivarianas de Liberación o Boliches; el Holding de la corrupción, los traficantes de drogas, los grupos paramilitares originarios de Colombia y las denominadas Bacrim.
Muchas de las acciones delictivas, indica el informe, están lideradas desde las cárceles, que están bajo el control de pandillas internas que desplazaron al Estado. La debilidad institucional en el país y los subsidios de la gasolina o alimentos han facilitado que grupos irregulares operen con potencia en el país y que encuentren facilidades para delinquir.
Entre las entidades objeto de estudio están Aragua, Delta Amacuro, Falcón, Nueva Esparta y Sucre. Además, se actualizó parte de la información obtenida en 2019, que continúa vigente, de los estados Apure, Barinas, Bolívar, Táchira y Zulia.
Los expertos concluyeron que la consolidación del chavismo acarreó la progresiva edificación del sistema político conocido como Estado cuartel. Este modelo tiene como principales características la violencia institucionalizada, la colonización de la administración pública por parte de los militares y la incorporación de integrantes de la FANB en la cúpula económica del país.
Con información de El Nacional