Necesitamos un solo megáfono en Dabajuro

Lourdes Díaz Güerere

Son muchas voces las que hablan al mismo tiempo. Todas dicen mucho, pero pocas aportan verdades que nos ayuden a pisar tierra firme. Nos sentimos aturdidos entre tantas palabras, a pesar de que son días silenciosos y de calles vacías.

Hay
información en todas partes, pero no sabemos cuál escuchar, cuál seguir, cuál
repetir. Es lo que sucede cuando no hay una voz sonora, fuerte y confiable que
nos oriente en estos momentos. Estamos susurrando el acontecer del día a día.

¡Si tan
solo tuviésemos un megáfono! – me permito exclamar con añoranza. De parlantes o
megáfonos sabemos mucho en Dabajuro.

Sí. Un
megáfono como el de nuestro “Cine Bolívar” que nos cuente cada mañana lo que en
realidad pasa en nuestro pueblo. Que coloquen el pasodoble “El gato montés” y
comience la voz oficial a contar las novedades del día. Así estaríamos más
centrados en el ir y venir de las horas.

Hago una pausa antes de
continuar esta retahíla para ilustrarnos un poco sobre este emblemático tema
que fue como nuestro primer himno. Es más que la marcha de entrada y salida a
una película en el “Cine Bolívar”. Para los dabajurenses “El gato montés” es la marcha de su historia. Ilustro
contándoles a quienes por cuestiones de época entienden con sentimiento a qué
me refiero que éste pasodoble forma parte de la ópera del mismo título
compuesta por el maestro valenciano Manuel Penella Moreno,  estrenada en 1917. Conocemos perfectamente
cada acorde, pero me permito contarles que parte de su letra original, del
mismo Manuel Penella, dice textualmente:

“El
redondel bajo el sol parece un clavel, y es al empezar igual que un altar color
de miel. Suena el clarín y sale el toro. Ole, gritan a coro. Y el matador,
tabaco y oro, mira al burel como un tesoro y sin dudar se va pa él. Échale más
valor, búscale sin temor. Anda, recréate en la suerte y olvida que la muerte
acecha perderte. Piénsalo y párate, mátalo al volapié. Anda, ¿no ves que ya se
humilla? Busca que ruede sin puntilla. Suena un olé y la plaza entera es un
clamor, toda puesta en pie. Negro carbón del toril igual que un ciclón. El
torito aquel pisa el redondel y es un león. Sale a correr con alegría. Sueña:
la plaza es mía…”

Retomo
el tema. La confiabilidad de lo que sucede. La realidad de nuestro viacrucis.
Necesitamos un megáfono grande en Dabajuro, que lleve la voz marchante.

No sé
cuántos días llevo detrás de una respuesta sobre la problemática del agua en
Dabajuro. Son 6 semanas sin agua por tubería en la mayoría de los hogares de la
comunidad. Es irónico tener una de las mejores represas del país como lo es “El
Mamito” con un sistema de distribución de agua que ya cumplió su vida útil.
Todos sabemos sobre esta situación pero estamos como esperando a que se
“regenere” por sí sola. Esta semana ¡al fin! comenzaron a llegar noticias sobre
la reparación del sistema. Se necesita mucha voluntad, equipo y esfuerzo
mancomunado para lograr este objetivo.

Desde
mi perspectiva y por experiencia puedo acudir a la forma en cómo Dabajuro logró
consolidar con Corpoelec la línea 115 Kva. Creo que retomando este ejemplo se
puede alcanzar la recuperación del sistema hídrico. Esta vez no voy a lanzar
palabras inútiles que no llevan a nada. Estamos padeciendo un problema que
afecta todo nuestro esquema de vida y que amerita atención inmediata. Lavarse
las manos en plena pandemia por estos lares no es tan fácil. Por ello aprovecho
en nombre de nuestro pueblo para instar a la mancomunidad y enfocarnos en un
objetivo que nos beneficiará a todos, donde todos podemos aportar. Alcaldía,
Hidrofalcón y las fuerzas vivas del pueblo de Dabajuro representada por sus
líderes sectoriales, gremios comercial y ganadero; unificando sus fortalezas,
segura estoy podrán consolidar la solución a corto plazo.

La
encuesta lanzada a través de mis redes sociales como Dabajuroenlinea arrojan que
un 82% de la población está de acuerdo, de ser necesario, en aportar un granito
de arena para recaudar los recursos necesarios que garanticen se solvente la
carencia del vital líquido en la comunidad. Situación que es solo hipotética,
pues ya se tienen adelantadas gestiones para los fines planteados según
informaron las autoridades municipales el día de ayer. Lo que sí se debe poner
al día es el pago del servicio. Ya sabemos que todo lo que ha sido gratis para
los venezolanos termina siendo lo más costoso para un pueblo tan golpeado.
Espero, con toda la sincera esperanza que habita en mí, poder decir en las
próximas publicaciones que ¡enhorabuena! se pudo solventar el problema del agua
en Dabajuro. Muchas veces los periodistas estamos persiguiendo notas positivas,
aunque comencemos contando una situación negativa.

Prácticamente
terminó agosto. Fue un agosto diferente como todos estos meses, como todos los
agosto de estos últimos años. No hay fotos con nuestras familias en Mérida, en
La Sierra o en Los Médanos de Coro. La 
“Venezuela de Antier”. “Los Aleros” o “La Montaña de los Sueños” de
Alexis Montilla, en la cordillera andina, quedaron esperando las huellas de
nuestros hijos corriendo detrás de la ilusión de la Venezuela que añoramos y
donde anhelamos estar.

Extrañamos
el sabor a dulce de higo, de datos y lefarias.

Como
una espada en el alma tengo la historia de Adán José, un niño hermoso que
partió al cielo en los brazos de sus padres y hermanitos, mientras era
trasladado por un buen amigo en la caridad de llevarles hasta Cabimas para que
recibiera la atención médica que necesitaba. Todo me duele de su partida. Debo
confesar que en la fragilidad humana hay tantas cosas que nos hacen tocar el
cielo desde la tierra. La hermandad Emaús me colmó de fuerzas para ser testigo
presencial de cómo sólo en la unidad podemos hacer tantas cosas aún sin estar
físicamente unidos. Que la sonrisa de Adán José se quede guardada en nuestros
corazones como la misma sonrisa del amor.

Nos
siente la partida al cielo de Doña María Reyes de Villa. A sus familiares
llegue desde este espacio nuestro acompañamiento, oración de amor y consuelo.
Su hijos Alexis (+), Leobaldo, Marizol, José “Chely” y María Teresa llevan
consigo el reflejo de su herencia en los valores humanos y de afecto familiar.
A todos sus seres queridos nuestra condolencia. La vamos a extrañar mucho.

Igualmente
nos llega la triste noticia del deceso del joven médico Raphael Borregales
Calles, esposo de la Doctora Anaís, una de las nietas amadas de Antonio Reyes
Perozo. Perdió su lucha frente al Covid 19 sirviendo como médico de primera
línea en Lima, Perú. Jóvenes profesionales de la salud que partieron de nuestra
Venezuela tras un presente digno.

Cierro
soñado con voces calmadas y firmes.

Con un
parlante como el que teníamos otrora.

…quizás
una sola voz, un solo megáfono, apaciente lo que escuchamos y decimos.

El
sábado llegan las 15 primaveras de mi primera hija. Tengo la sonrisa de los
sueños que quiero aprenda a dibujar. Tengo conmigo su ilusión…deseo ser una
buena madre para una quinceañera. También celebraré de cierta forma la
primavera de mi vida en sus anhelos.

Deseo
un megáfono…quizás construya uno para todos.