Navidad en Cumarebo

La navidad en Cumarebo es una festividad religiosa, familiar y popular, se comienza a organizar muchos días antes del 24, casi desde mediados de noviembre la familia va concentrándose para  organizar y construir el pesebre, que es una tradición antiquísima, que algunos agregan un arbolito de navidad.

Se pinta la casa, por lo menos el frente y la sala, se iluminan esos espacios con luces y adornos típicos de la navidad y se hacen los preparativos para elaborar en familia nuestras inconfundibles y apetecibles hallacas y la reunión familiar para la cena del 24

Hay zonas de Cumarebo que resaltan tradiciones y costumbres de la   época, algunos conforman un conjunto gaitero para amenizar eventos de la comunidad, otros por instrumentar parrandas navideñas, y tocatas en sitios determinados. Por ejemplo en la Urbanización Alta Vista el famosísimo pesebre de la familia de Doña Josefina de Martínez. Conjuntos de música gaitera, aguinaldos y villancicos de los niños cantores  de Zamora….Parrándonos juveniles de las diversas iglesias escuelas y parroquias del municipio

En la calle Bolívar la tradicional y famosa tocata al frente de la sastrería de Don Fabián Rodríguez, ilustre personaje cumarebero, sastre profesional, esta tocata organizada por sus hijos y descendientes concentra la crema de los músicos gaiteros cumareberos para dar un colorido musical fabuloso y muy expresivo del tiempo navideño tal como lo disfrutamos en esta Perla de Falcón

La tradición de compartir la misa del gallo no se ha perdido del todo, a pesar de los cambios,  el 24 de diciembre a las 12 de la noche, en la iglesia Nuestra señora de La Candelaria, se siguen reuniendo en un  verdadero encuentro familiar, los adultos pendientes de la misa y los jóvenes y los niños con patines de cuatro ruedas, patinando los pasillos y entradas de la Plaza Bolívar con luces y sonidos de silbadores, huevitos de mono, triquitraques, saltapericos, luces y estrellitas

La navidad en Cumarebo, no pierde su magia ni su espiritualidad,  aun cuando muchos jóvenes no están en el país  o les ocupan otros atractivos modernos para esta celebración. Lo que permanece intacto es el anhelo y emoción de los niños por enviarle su carta al niño Jesús y al despertar el 25 de diciembre corren al pesebre o al arbolito a recoger el regalo sorpresa, mágico, espiritual, que por haberse portado bien les ha traído el niño Dios,  ellos, emocionados y muy alegres lo disfrutan al máximo, lo exhiben a sus compañeros, en las calles, parques y urbanizaciones de la ciudad.

Así ha sido, es y será.  Cumarebo, su gente y su historia

Dr. Ernesto Faengo Pérez Reyes