Maroon 5 y Demi Lovato lideraron la penúltima jornada del Rock in Río en Brasil
Maroon 5 y Demi Lovato, con varios de los principales éxitos de sus carreras, pusieron a bailar a ritmo de pop este sábado a los cerca de 100.000 asistentes a la sexta y penúltima jornada del Rock in Río, el mayor festival musical de América Latina.
En uno de los días con ritmos más bailables este año en el festival de Río de Janeiro y con un público un poco mayor al que asistió la víspera a la jornada del k-pop, las atracciones estadounidenses no decepcionaron a un público integrado en su mayoría por sus admiradores incondicionales.
El sexteto nacido en Los Ángeles en 1994 dejó nuevamente clara su transición desde el rock hasta el pop en su cuarta presentación en el Rock in Río, si se suman los dos conciertos que ofreció en la edición de 2017, cuando fue llamado a última hora a sustituir a Lady Gaga.
Como era de esperar, la banda liderada por el cantante Adam Levine incluyó en su repertorio este sábado los mayores clásicos de su carrera, como «Moves like Jagger», «Animals» y «This love».
Pese a que comenzó con los lentos «Harder to Breathe» y «Lucky Strike», Levine puso a saltar al público cuando aceleró el ritmo en «This Love» y «Stereo Hearts», momento en que incluso se colgó la guitarra para demostrar su virtuosismo, y entusiasmó aún más cuando interpretó «Animals».
Desde el comienzo conquistó al público, al que se metió al bolsillo cuando dijo estar en el mejor festival del mundo, en el «mejor país del mundo».
Demi Lovato, que antecedió a Maroon 5, aprovechó su nueva presentación en el Rock in Río para promover las canciones de su último disco, «It’s not that deep», lanzado el año pasado y totalmente dedicado al pop bailable, a diferencia del rockero «Holy fvck» (2022).
La también actriz y compositora de Albuquerque inició su presentación con «Fast»; el público comenzó a emocionarse con «Kiss», que interpretó antes de una secuencia de éxitos como «Frequency», «Heart Attack», «Tell Me You Love Me», «Confident» y «Low Rise Jeans».
La cantante de 34 años, en una presentación bastante sensual, en especial cuando interactuaba con sus bailarines, concluyó su concierto cantando al lado de la cantante Pabllo Vittar, con quien interpretó «Cool for the Summer».
La noche bailable de este sábado aún tuvo en el escenario principal del Rock in Río al reguetón del colombiano J Balvin y al funk del brasileño Pedro Sampaio.
Balvin, uno de los mayores nombres mundiales del reguetón, cautivó al público brasileño con varios de sus principales éxitos y con sus asociaciones y versiones muy personales de canciones de artistas como Anitta, Rosalía y Cardi B.
«Brasil quiero a todo el mundo cantando», afirmó el cantante al iniciar el concierto con «Mi gente» y se ganó a los brasileños al interpretar «Bola rebola» y «Downtown», dos de sus colaboraciones con la carioca Anitta.

También invitó al escenario al brasileño Pedro Sampaio, que se presentó en el mismo local un poco antes, para que lo acompañara a interpretar «Perversa», tal como lo hicieron el año pasado cuando se presentaron en el festival The Town de São Paulo, Brasil.
Cautivar al público en Brasil al parecer no fue difícil para José Álvaro Osorio Balvin, nacido en Medellín, Colombia, hace 41 años y que cuenta con 35 millones de discos vendidos, once premios Billboard Latin Music Awards, seis Grammys Latino y cinco postulaciones al Grammy estadounidense.
Los artistas que se presentaron en el escenario secundario Sunset también pusieron al público a bailar, primero al ritmo de axé, con los Gilsons cantando junto a la famosa cantante Daniela Mercury y a la banda Olodum, y luego con un «cortejo» de música del carnaval de Pernambuco liderado por João Gomes.
El público también bailó en el palco Sunset al ritmo del folk de la banda británica Mumford & Sons, que incluyó en su repertorio éxitos como «I Will Wait», «Little Lion man» y «The Cave».
En una noche de pop, reguetón y otros ritmos bailables, una de las sorpresas fue el cantante, rapero y folclorista argentino Milo J, que atrajo una verdadera y entusiasta multitud con su música protesta al menor de los seis escenarios del Rock in Río.
Con todo en su contra, el argentino de 19 años y nacido en Morón, en los suburbios de la Gran Buenos Aires, Argentina, sorprendió al reunir a un público que desbordó el Supernova, el escenario destinado a artistas poco conocidos, que gritó su nombre en varias oportunidades y que coreó varias de sus canciones.
El Nacional