María Corina Machado encabezará proceso de negociación con el gobierno de Delcy Rodríguez

El proceso político para la restauración democrática en Venezuela entrará en una nueva fase con la conducción directa de la líder opositora y premio Nobel de la Paz María Corina Machado, quien encabezará una negociación con el gobierno interino de Delcy Rodríguez orientada a la realización de una elección presidencial.

La iniciativa fue formalizada en el denominado “Manifiesto de Panamá”, suscrito por Machado, por el dirigente político Edmundo González Urrutia y representantes de la Plataforma Unitaria Democrática, tras una reunión sostenida el pasado fin de semana en territorio panameño.

Según el documento, la estrategia opositora contempla una doble vía de acción: por un lado, una negociación política con el gobierno venezolano; y por el otro, la construcción de un gran acuerdo nacional para la recuperación de la República, que involucre a amplios sectores de la sociedad venezolana.

En ese contexto, el texto establece que la conducción del proceso recaerá directamente en Machado, quien además tendrá la facultad de designar al responsable del equipo negociador. Dicho equipo estará integrado por técnicos especializados y representantes políticos, en coordinación con la Plataforma Unitaria Democrática y en consulta con actores de la sociedad civil.

El objetivo central de la negociación es la organización de una elección presidencial bajo condiciones de libertad, transparencia y soberanía, con garantías constitucionales y acompañamiento internacional.

El documento subraya la necesidad de reformas institucionales previas para viabilizar el proceso electoral. Entre ellas destaca la conformación de un nuevo Consejo Nacional Electoral, integrado por figuras independientes y de reconocida trayectoria, así como la elaboración y publicación de un cronograma electoral claro, verificable y viable.

En paralelo, los firmantes respaldan el enfoque de transición promovido por Estados Unidos. El texto reconoce el plan de tres fases impulsado por el gobierno estadounidense y presentado por el secretario de Estado Marco Rubio, el cual es descrito como “un marco estratégico esencial para la recuperación de la democracia en Venezuela”.

Como parte de las condiciones iniciales para avanzar en la negociación, las fuerzas democráticas exigen la adopción de medidas inmediatas que permitan generar un entorno político favorable. Entre ellas se incluyen la liberación de todos los presos políticos, tanto civiles como militares; el retorno seguro de los exiliados; y la normalización del espacio cívico mediante el desmantelamiento del aparato represivo y de los grupos armados ilegales.

Gran Acuerdo Nacional para la recuperación de la República

De forma paralela al proceso de negociación, el “Manifiesto de Panamá” convoca a la conformación de un Gran Acuerdo Nacional para la recuperación de la República, concebido como una plataforma amplia de articulación política, social y ciudadana.

Esta iniciativa busca integrar a partidos políticos, movimientos democráticos, gremios, sindicatos, iglesias, universidades, sectores productivos, organizaciones sociales, jóvenes, mujeres y venezolanos dentro y fuera del país.

El documento plantea que este esfuerzo colectivo, coordinado por María Corina Machado, servirá como base para la gobernabilidad democrática, la recuperación económica y la reconstrucción institucional del país.

Compromisos y visión de la transición democrática

Como punto de partida, los promotores del acuerdo asumen compromisos públicos orientados a facilitar la transición. Entre ellos destacan promover los mecanismos necesarios para alcanzar el objetivo planteado; mantener una línea de comunicación internacional unificada con aliados democráticos; fomentar la participación ciudadana en la construcción del acuerdo; y establecer instancias permanentes de consulta y coordinación interna.

“La transición democrática nos exige unidad y visión de Estado. Esa unidad de la nación no es una consigna: es un compromiso, un modo de obrar, una responsabilidad y la herramienta más poderosa al servicio de la libertad”.

El documento advierte además sobre la urgencia de la situación humanitaria en el país, señalando que no admite postergaciones y que solo en un escenario de libertad podrán atenderse las necesidades más apremiantes de la población.

El Nacional