Madre de Víctor Quero Navas: «Quiero saber cuándo murió mi hijo, porque no tiene 10 meses muerto»
Tras el doloroso proceso de exhumación y el posterior sepelio de su hijo en el Cementerio del Este, la señora Carmen Teresa Navas rompió el silencio para cuestionar la veracidad de la data de muerte ofrecida por el Estado venezolano.
En sus primeras declaraciones, la madre del preso político Víctor Hugo Quero Navas denunció que el estado de los restos no coincide con la versión oficial que sitúa el deceso el 24 de julio de 2025.
Acompañada por la periodista Maryorin Méndez, la señora Navas grabó un video en el que explicó que su silencio inicial respondió al profundo trauma vivido tras meses de búsqueda infructuosa mientras su hijo ya había fallecido bajo custodia. “Yo no he querido dar declaraciones porque me mataron a mí; nunca me dejaron verlo. El dolor de una madre no lo supera nadie”, expresó conmovida.
La principal exigencia de Carmen Teresa Navas ahora se centra en la transparencia de los resultados forenses. Según la versión que la Fiscalía comunicó a la familia, su hijo habría muerto hace casi diez meses en el Hospital Militar; sin embargo, la madre sostiene que lo observado durante la experticia del viernes cuenta una historia distinta.
“Yo quiero que con la experticia que se hizo ayer, quiero saber en qué tiempo murió mi hijo… que digan, que aparezca qué día, porque mi hijo no tiene 10 meses ni 8 meses de muerto”, sentenció, exigiendo que se identifique a los responsables de los supuestos procedimientos médicos y el ocultamiento de los restos.
A pesar de su duelo personal, la señora Navas dedicó parte de su mensaje a las cientos de familias que aún tienen parientes tras las rejas por motivos políticos. Agradeció a quienes la acompañaron en la búsqueda de Víctor Hugo y extendió su petición de justicia hacia el resto de los detenidos.
“Yo estoy agradecida porque no solamente yo pedía por encontrar a mi hijo, sino a todas esas criaturas, a todos esos muchachos jóvenes que están perdiendo su juventud metidos en esas cárceles, en esos subterráneos; por favor, que tengan piedad y misericordia de esas criaturas”, clamó la madre de 81 años.
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