Madre de Víctor Quero Navas pide fe de vida tras 14 meses de detención sin información
A sus 81 años, Carmen Teresa Navas carga más que el peso de los años: Tiene 14 meses de incertidumbre desde que su hijo, Víctor Hugo Quero Navas, de 51 años de edad, fue detenido el 1 de enero de 2025. Desde entonces, la madre desconoce si su hijo sigue con vida, si falleció o dónde está.
«Dicen que está en el Rodeo I. Quiero fe de vida de mi hijo. Quiero saber si está vivo o muerto. Son 14 meses que no lo he visto», suplica, entre lágrimas, Carmen Navas, quien además condena que ninguna autoridad le dé una respuesta clara sobre el paradero de su hijo.
De acuerdo con la versión de la madre de Víctor Quero, su hijo fue detenido en Caracas, exactamente a media cuadra de la Vicepresidencia, frente al hotel El Conde, por supuestos funcionarios vinculados a un policía con quien Carmen asegura que su hijo tuvo un conflicto personal. Dice que desde entonces, a Quero lo vinculan con actos de «terrorismo» y traición a la patria, acusaciones que la familia desmiente y considera infundadas.
«Ellos lo quieren embarrar, dicen que tiene una banda terrorista, que traicionó a la patria. Lo tienen secuestrado», afirma Carmen Navas, quien además afirma que han recibido llamadas de supuestos funcionarios exigiendo grandes sumas de euros (aunque no sabe con exactitud la cantidad) a un socio de su hijo en España con la promesa de liberarlo; sin embargo, ni ella ni el socio de Víctor Quero han accedido a esos pedidos.
Un peregrinaje en busca de respuestas
En estos 14 meses, Navas dice que ha recorrido sin descanso centros de detención y organismos públicos: ha ido siete veces a Rodeo I, y también a la sede de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) de Boleíta, al Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), a la sede de la Policía Nacional Bolivariana, mejor conocida como Zona 7, al centro de detención de la PNB en La Yaguara, a Roca Tarpeya y al Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) de la avenida Urdaneta, donde cuenta que un funcionario le mostró dos fotos de su hijo con un uniforme azul, apenas visibles, donde no lo pudo reconocer del todo.
«Me dicen que no está (en todos esos centros de reclusión). Un inspector me enseñó dos fotos, una de frente y otra de perfil, pero no se le ve claramente. Y luego me dijeron que no ponga más la denuncia», expone.
En marzo de 2025, un funcionario de la Defensoría del Pueblo le indicó a Carmen Navas que su hijo Víctor Quero estaba recluido en el Internado Judicial Capital El Rodeo I, pero cada vez que ella va a ese lugar le niegan que esté apresado allí.
Víctor Hugo es comerciante y vivió un tiempo en el exterior. Tiene una hija que vive en Argentina con la familia materna, tras haber quedado viudo.
Navas ha acudido también a la Fiscalía, la Defensoría del Pueblo y oficinas de derechos humanos locales sin obtener respuesta alguna: «Nadie me da respuestas. Nadie me dice si está vivo o muerto».
A la luz del derecho internacional, el caso de Víctor Hugo Quero Navas reúne elementos que pueden configurar una desaparición forzada. La Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas de Naciones Unidas establece que esta ocurre cuando una persona es privada de libertad por agentes del Estado —o con su autorización o aquiescencia— y posteriormente las autoridades niegan reconocer esa detención o se rehúsan a informar sobre su paradero, colocándola fuera de la protección de la ley.
En sus recorridos por cárceles, sedes policiales y organismos públicos, Navas no ha podido obtener constancia formal de reclusión, acceso a visitas ni fe de vida. Incluso, aunque un funcionario le indicó que su hijo estaría en El Rodeo I, en ese penal le han negado reiteradamente que se encuentre allí; la falta de información verificable convierte este caso en una desaparición forzada.
Ante la impotencia y el desgaste emocional, Carmen Navas confiesa que siente miedo incluso por su propia vida: «No quiero meter a mis otros hijos en esto porque estamos peligrando», dice con la mirada perdida.
Carmen Teresa Navas le exige a las autoridades información sobre si Víctor Hugo Quero Navas está vivo, dónde está, bajo qué condiciones, y que le permitan verlo o hablar con él, en los últimos 14 meses no ha recibido ni un mensaje de texto de su hijo.
Con información de TalCual