Luis Vicente León: Maduro no cederá eliminando las inhabilitaciones y menos bajo presión

Todo parece indicar que las inhabilitaciones siguen siendo una línea roja que no cruzará Maduro, ni bajo la presión de pérdida de los beneficios obtenidos y mucho menos mientras la recompensa de 15 millones de dólares se mantenga sobre su cabeza durante la campaña. 

Así lo señala el economista y presidente de Datanálisis, Luis Vicente León, al analizar los escenarios y las expectativas que se avizoran en el corto y mediano plazo, tras la suspensión temporal de algunas de las sanciones impuestas por los Estados Unidos al régimen de Nicolás Maduro.

Considera que es una flexibilización temporal y condicionada, que ayuda a mejorar la economía nacional de manera significativa, especialmente con las empresas públicas y privadas ya existentes, pero no es suficientemente profunda como para promover nuevas inversiones de inmediato, debido a la incertidumbre que generan y mucho más frente a la batalla de micrófonos desatada entre las partes después de la firma del acuerdo. 

Admite que no hay una interpretación común sobre las condiciones acordadas, especialmente en lo referente a la habilitación de los candidatos. Cabe señalar que el texto del acuerdo no señala este tema explícitamente (cada quien lo interpreta desde su perspectiva,) pero el gobierno venezolano nunca hizo una promesa de habilitación, pese a la solicitud permanente de USA y de la oposición. 

Estima que el texto del acuerdo fue ambiguo para permitir que ambas partes firmaran y porque USA quiere buscar mecanismos de presión posterior para lograrlo, pero está claro que el régimen de Maduro negó esa posibilidad antes, durante y después de la firma de Barbados y lo ha hecho público en cada etapa.

Todo parece indicar que las inhabilitaciones siguen siendo una línea roja que no cruzará Maduro, ni bajo la presión de pérdida de los beneficios obtenidos y mucho menos mientras la recompensa de 15 millones de dólares se mantenga sobre su cabeza durante la campaña. 

Advierte que las incertidumbres entonces parecen concentrarse más en cuál será la acción de Maduro para fortalecer aún más la fuerza constitucional de las inhabilitaciones (¿juicios o TSJ? y que hará USA ante el mantenimiento de inhabilitaciones (que nunca le fue prometido resolver). 

Las licencias, en efecto, son impresionantemente positivas, pero parecen haber generado un nuevo trade off muy peligroso: si se eliminan por las inhabilitaciones (amenaza norteamericana) la probabilidad de que haya elecciones presidenciales en 2024 también se reduce dramáticamente (amenaza local). Más allá de esta gran tensión, está claro que ambas partes quieren y les conviene mantener la reinserción de Venezuela en el mercado energético mundial, en momentos en que el mundo está extremadamente convulsionado y se amenaza la estabilidad del mercado petrolero y energético occidental.

Con información de El Impulso