Luis Andrés Bianchi: «Yo veo con el corazón»
«Perdí la visión a los diez meses a causa de un retinoblastoma bilateral, cáncer de retina. Sin embargo, he aprovechado cada experiencia porque mis otros sentidos están presentes conmigo. He trabajado para oír los matices de la naturaleza, la sensibilidad del alma y el sentimiento de las personas. Nunca me pongo límites y prefiero enfatizar en el logro de mis metas, de mis anhelados sueños, a través del don que Dios me ha dado».
Así se expresa Luís Andrés Bianchi Suárez, nacido en Tacarigua de Mamporal, estado Miranda, el 21 de julio de 2001. Es hijo de Ramón «Palomo» Bianchi y Carmen Marylitza Suárez, tiene un hermano menor de 15 años. «Sin duda, el apoyo de mi familia ha sido fundamental», manifiesta.
Este joven músico, cantante y compositor también destaca por tocar instrumentos como el cuatro y las maracas. El cuatro se lo enseñó el profesor Jesús Cafroni, y las maracas, su padre Ramón.
A los cinco años mostró su pasión por la música y grabó las maracas en dos temas promocionales de su papá, Palomo Bianchi, junto a los maestros Óscar y Francisco Ybirmas, y Sandy Bolaños. A los siete años cantó en público por primera vez. Así comenzó su trajinar por la música llanera y los escenarios a nivel nacional.
A sus once años grabó su primer álbum, titulado Mi llano y yo, junto al maestro Abelardo Mérida, Jesús Marruecos, Humberto Hernández, Enrique Linares, Haizen Bastidas, Franmy Orta, Ernesto Laya y Jesús Faría.
Ha compartido escenarios con importantes figuras de nuestro folclore. Entre sus sencillos musicales se pueden mencionar: La vida vale bastante, Mi gabán no se detiene, La verdadera amistad, Así tal cual, Mi negra María Teresa, Dame un besito, No te veo pero te huelo, Por siempre unidos y Los requisitos pa’ Elorza, este último bajo el acompañamiento de la agrupación Auyantepuy.
Compone y canta
Todos los temas son de su autoría y fueron grabados con el acompañamiento musical de los maestros Abelardo Mérida, Pillo Vega, Euro Olivero, Ramón Mota, Gailabi Jiménez, Oliver Márquez, Yohan y Moisés Pinto, Sandy Bolaños, Leonardo Vega, Yonathan Carpio, Neptalí Peroza y la Agrupación Mastrancal.
Actualmente ha grabado temas de diferentes autores, como: Un criollo recién casao, letra y música de Francisco Gutiérrez; Cuéntamelo todo, letra y música de Alexander Tiapa; así como El papelón del Chaparro y Flor de un jardín apureño, letra y música de Jesús Quintero.
Luís Andrés Bianchi se dedicó de lleno a la música, la cual le ha dado sus frutos. Aunque nació en Tacarigua, estableció su residencia en la ciudad de Santa Ana de Coro.
Manifiesta sentirse arraigado y orgulloso de la música llanera que interpreta y, por supuesto, de ser venezolano. De las canciones que ha compuesto, la que más le gusta es La vida vale bastante, tema que le ha dado muchas satisfacciones. Se define como una persona natural y auténtica.
Cuenta una anécdota especial cuando conoció a Jesús Quintero, conocido como «El Tigre de Matanegra», legendario cantante y compositor de música llanera, figura emblemática del joropo y la cultura popular barinesa. Era su ídolo. «A los diez años asistí con mi papá a una fiesta. Él era allegado a los dueños y preparaban una parrilla. Me pregunta: ‘Hijo, ¿ya comiste?’. Le dije que no, y me trajo la comida. Mi papá me dice: ‘El que te está atendiendo es El Tigre de Matanegra’. Fue una alegría y una grata oportunidad de conocerlo, de conversar, compartir y disfrutar al máximo su presencia».
Veo con el corazón
Su más reciente promoción es Yo veo con el corazón, con letra y música de Francisco «Kañeco» Gutiérrez. El tema narra la aceptación y la fe ante la pérdida de la vista; su letra resalta la gratitud a Dios y tiene un emotivo contenido de esperanza. Es un obsequio especial que Luís Andrés agradece a su compadre Francisco.
Luís Andrés Bianchi, más allá de su talento, es un símbolo de esfuerzo constante, resiliencia, dedicación, compromiso y perseverancia. Estas cualidades le han permitido destacar en diversas áreas, demostrando que la verdadera «visión» nace del corazón y la voluntad de superación.
Francisco Chirinos
CNP 9966