Legitimidad e Ilegitimidad
Douglas Játem Villa
La Doctora Cecilia Sosa, Ex Presidente de la Corte Suprema de Justicia, dice, vía twitter, que Nicolás Maduro está inhabilitado desde 2019 por 18 años y 3 meses como consecuencia del evento electoral registrado en 2018. He planteado esto durante unos 4 años, pero nunca percibí interés. Sin ser conocedor en la materia, me parece que esto se traduce en una situación muy compleja y conflictiva relacionada con la posibilidad de que Nicolás Maduro sea el candidato presidencial en 2024 de la fuerza del gobierno
Por otro lado, el reconocido jurista Doctor Román Duque Corredor, ha señalado que la reciente decisión que anunció la Contraloría General de la República inhabilitando a María Corina Machado como candidata presidencial en la elección de 2024, es incorrecta.
Nos encontramos entonces con la posibilidad de que dos aspirantes a la Presidencia de la República no puedan participar en ese proceso, debiéndose destacar el respaldo que ya ha demostrado la candidatura de Machado, incluyendo el del suscrito, y además la objeción a esa decisión del ente contralor venezolano por parte de la OEA y otras instancias internacionales. Es incluso digno de registrarse el respaldo a la participación de Machado que han anunciado varios de los otros candidatos aspirantes a participar, compitiendo con María Corina Machado, en la elección primaria de la oposición
Visto desde otro ángulo, se encuentra una persona ya inhabilitada y que pudiera terminar siendo el candidato del gobierno, y respaldado ampliamente por este sector, y otra persona combatida por el gobierno y que luce con un respaldo que merece ser reconocido. No es difícil apreciar la inclinación del gobierno y todos los recursos que ello significa. Pero también debe reconocerse el gran peso que significa en este caso el sector de la oposición. Se puede pensar que la posibilidad de un mejor clima electoral, de un entendimiento entre los dos sectores, se debilita bajo las condiciones planteadas. El gobierno luce con la necesidad de levantar fuerza, y la oposición debiendo reunir la fuerza para levantar su bandera. Por supuesto que los venezolanos conscientes de su ciudadanía, su democracia, su libertad, deben actuar con la máxima responsabilidad