La Esperanza
Douglas Játem Villa
Los filósofos, los grandes pensadores dentro y fuera de la Iglesia, enseñan que la existencia del ser humano tiene su historia, tiene su sentido, y es algo que debe reconocerse en todo momento.
Sin pretender autoridad al respecto, Jesucristo, crucificado, muerto, sepultado y resucitado, es el mejor ejemplo de lo que significa una vida bien vivida merecedora del premio, tanto el eterno, como el humano. Los venezolanos, al cabo de 25 años de una interminable, dolorosa y repetida peregrinación, necesitamos vitalmente reencontrar nuestro camino hacia la recuperación.
Se reconoce la casi imposibilidad de esta, pero también el potencial de Venezuela materializado en su buena dotación de recursos de toda clase, especialmente los recursos humanos y su localización, los cuales lograron impulsar a nuestro país hacia los mejores niveles de desarrollo a partir de 1958. Se debe aceptar la imperiosa, e incumplida, necesidad de motorizar al pueblo venezolano hacia la condición de propietario, de que todos seamos dueños, con la nueva representatividad correspondiente con la reducción que le.corresponde a la tradicional hegemonía partidista.
Esto se ha se ha venido registrando durante los últimos meses, y que se puede intensificar incrementando los niveles de esperanza hacia el futuro, sobre todo en la medida en que lo deseado se aprecia más alcanzable, que se pueden abrigar deseos respetando su cumplimiento, y cuidando el ya elevado costo de funcionamiento del sistema.
Se puede observar que en la medida en que la fe refuerza lo ya realizado, la esperanza posibilita visualizar el futuro. En otras palabras, se puede vincular la esperanza con la fuerza de la voluntad mental, combinando la creencia con la expectativa, lo que posibilita incluir cambios prácticos hacia el futuro manteniendo la percepción realista y cuidando no caer en falsas .esperanzas.
Finalmente, dentro del estratégico sistema educacional, se considera que se debe ir mas allà de la enseñanza para desarrollar mas profundamente la educación moral. Y observando la evolución del sistema democrático a nivel mundial, se aprecian situaciones inexplicables e inaceptables que desdicen gravemente de la calidad que debe corresponder al sistema de libertad del ser humano, como es la intolerable “guerra” entre Israel,un país agresor, y HAMAS, una organización terrorista, dejando a un lado otros conflictos, como el vigente en España, especialmente en Cataluña entre el PSOE y el PP.