La Casa de la Cultura de Cumarebo, por Ernesto Faengo Pérez
Esa vieja casona centenaria ubicada en la calle industria de Cumarebo que desde hace más de 30 años identifica la Casa de la Cultura Simón Bolívar tiene una trayectoria de servicio social, educativo y cultural que fue negligente e irresponsablemente sometida al más vil desprecio por los dos últimos gobiernos que lamentablemente administraron el municipio en la última década hasta convertirla en unos escombros sepultando todo el bagaje de memoria histórica albergado en tan significativa edificación.
Según datos aportados por el cronista Alfredo Jiménez Marín a comienzos del siglo pasado funcionaba allí un hotel denominado Hotel Amazona, posteriormente se refacciono y se ubicó en la misma el primer hospital de Cumarebo, una especie de ambulatorio para emergencias que unos años después se amplió y dotó con médicos y personal donde se atendían cirugías con una sala de partos, allí destacaron como excelentes profesionales los hermanos González Sirit baluartes de la ciencia médica y la escritura de nuestro municipio
Mudado el hospital Francisco Bustamante a su nueva sede donde ahora funciona en el Sector el Cerro. Caída la dictadura de Pérez Jiménez abrió nuevamente sus puertas como sede de la escuela Artesanal Cumarebo cuyo primer director fue un gran cumarebero José Ramón Medina
Posteriormente sede de la Escuela Técnica Industrial donde los jóvenes recibían instrucción de oficios prácticos que les servían para incorporarse como trabajadores en las empresas de la naciente industrialización del país, el director de esa escuela fue el insigne educador zamorano profesor José Ramón Cuauro.
Producto de la persistente y tenaz lucha de los cumareberos por un liceo, en 1969 se creó el ciclo básico común, esta casona sirvió de asiento inicial y sede para su funcionamiento.
En el año 1990 el gobernador Aldo Cermeño decretó su refacción y remodelación total, se construyó el anfiteatro, se ampliaron y acondicionaron la biblioteca y demás oficinas, se modificó el techo y se refaccionaron las paredes, comenzó a funcionar la casa de la Cultura Simón Bolívar con el apoyo de los gobiernos municipales y se convirtió en asiento de miles de actividades expresivas de todo el bagaje cultural zamorano, calor y fuerza amorosa de todas las promociones de bachilleres del Liceo Ezequiel Zamora y demás instituciones educativas. En 2005 amplio su servicio con una televisora municipal, escuela de cuatro y arpa, fundamento de la espiritualidad zamorana.
Esta memoria histórica de los cumareberos concentrada en las esquinas, paredes, espacios y ambientes de la Casa de la Cultura hoy permanece en ruinas, infuncional e irrecuperable consecuencia de las más deplorables ineficientes y desastrosas gestiones de los dos últimos gobiernos municipales, los concejales, directores, funcionarios de alto nivel responsables de su cuido mantenimiento y preservación convertidos en roedores espirituales de este templo histórico, les importó poco o nada su valor y su significado, la publica expresión indiferente azotaba con sus manos el comején que silenciosamente corroía y destruía los valores, morales, espirituales y comunitarios de esta reliquia. Que ningún cumarebero olvide los nombres y los rostros de ellos, corresponsables de haber destruido este patrimonio histórico y cultural de la comunidad zamorana.