La buena vibra

Hoy
quiero compartir con los apreciados lectores de este prestigioso Diario, en la
página web: www.lamananadigital.com
, un tema que hace cierto tiempo quería escribir. Ya anteriormente (2-9-2020),
pudimos compartir el tema de “Mentalidad positiva” y ahora quiero compartir
sobre la buena vibra de mucha gente
que coincide con nosotros en muchos conceptos básicos que nos permiten crecer
como persona. 

La buena vibra
existe, evidentemente que sí, al menos en su clara diferenciación con la mala
energía, la mala onda. Por más que desconfiemos de la deducción de eso que no
vemos, sin duda, que la sentimos. Nos damos cuenta cuando visitamos una casa y
queremos estar un rato más de lo normal, porque sentimos que en el ambiente
fluye la buena vibra. Sin embargo, también, hemos visitado otras casas y lo que
queremos es despedirnos lo más pronto posible, porque percibimos malas energías
o mala vibra en todos los espacios, aparte que uno nota un ambiente de desánimo. 

La
Real Academia de la Lengua Española, define la vibra como la sensación o sentimiento instintivo que
percibe una persona como emanados de otra, de un lugar, o de un objeto.

La
persona que tiene una vibra de paz y felicidad o denominada como “buena”, según los estudiosos del tema,
permite a la gente que la rodean sentirse cómodas con su contacto.

Las
personas que tienen buena vibra, se caracterizan porque tratan a todos con
amabilidad, no solo a las personas cercanas, sino también a las personas con
las que tienen menos afinidad.

Otra
característica de la gente que tiene buena vibra, es que se reserva los juicios
de valor y ofrecen su apoyo y consideración. Nunca juzgan a otra persona por su estilo de ser. Reconocen que
todos tienen su propia historia y que merecen ser tratados con dignidad y
respeto.

Las
personas que tienen buena vibra, también se caracterizan porque aprecian a
aquellas que las han ayudado, perdona a quienes las han ofendidos y ayudan a quienes
las necesitan.

En
mi muy humilde reflexión final, pienso que todos nos queremos rodear de personas que tienen buena vibra, que nos transmitan su
entusiasmo, que nos abracen con sus palabras y que nos sonrían con sus gestos
de cariño. Queremos que esa buena vibra
nos contagie
y se trasmita a todos los que nos rodean. Queremos
relacionarnos con personas que crean en sí mismas, que crean en nosotros, en
nuestros sueños y que luchen cada día por superarse.

En
síntesis: Cuando nos rodeamos de gente que tiene buena vibra, la vida se vuelve
mejor.

Gracias
por haber leído el artículo, si le gustó, ayúdame a compartirlo con sus familiares
y amigos.

¡Un
abrazo lleno de bendiciones y energías positivas! ¡Hasta el próximo miércoles,
Dios mediante!

Por Fredis Villanueva.