La Abstención, por Douglas Játem Villa

Tiempo Falconiano

Por una enésima vez
me referiré a la votación prevista para el 6 de diciembre. Dado que no hay, ni
creo que llegue a haber, algún elemento nuevo que justifique continuar el
debate, hasta que salgamos del túnel, espero no volverlo a tratar.

Se entiende que a
cada quien le corresponde su derecho de expresión, su libre pensamiento. Como
dice el dicho, “cada cabeza es un mundo”. Se puede querer que el pueblo vote el
6D, pero también se puede querer que no se vote, dependiendo del pensamiento de
cada quien. Sin embargo, existen asuntos humanos respecto de los cuales el
pensamiento libre está limitado. Así como la libertad de una persona está
limitada por la libertad de los demás, así mismo me parecer que el pensamiento
libre también está limitado, en el sentido de que no puede justificar o
determinar conductas humanas reñidas con los principios fundamentales o
esenciales que deben regir la existencia del ser humano, sus derechos humanos. Cuál
pensamiento puede determinar el exterminio de un pueblo, como el judío, como lo
pretendió Hitler, entre otros?.

En el caso de
Venezuela, observo que existimos venezolanos que pensamos que el gobierno, y el
estado en general, ha realizado acciones reñidas con los derechos humanos, las
cuales han afectado en forma muy significativa, la posibilidad y la capacidad
del ciudadano venezolano para acceder a los bienes y servicios  que se necesitan
para vivir bien, y que le significan bienestar..

Se registra que el
venezolano no puede realizar las acciones elementales necesarias para satisfacer
sus necesidades, como alimentarse debidamente como consecuencia  de la escasez y los  precios elevados.

El venezolano vive
con su libertad limitada porque no cuenta con las instituciones, sean entes o
normas, que le garantizan la vigencia permanente de sus derechos humanos, de
poder disponer de su existencia, con la limitación esencial de respetar la de
los demás.

El venezolano vive
con democracia limitada porque ella es incompatible  con la persecución a las minorías, con el
impedimento de sus derechos a muchos ciudadanos, y en general con la imposición
de una forma inapelable de creencias y conductas  Cabe preguntar si se debe considerar
democrática una sociedad que viva bajo esas condiciones?.

 El gobierno, y el estado en general, han
permitido y procurado la intervención de algún 
gobierno extranjero, como el de Cuba, en algunos asuntos que son
competencia única y exclusiva del pueblo venezolano, lo cual colide con la
independencia y la autodeterminación nacional que impone nuestra Constitución.
Esto se puede constatar en la participación del Embajador  de Cuba ante Venezuela en el Consejo de
Ministros de nuestro país, y en el trabajo que desempeñan funcionarios del
gobierno cubano en varios entes del 
gobierno de Venezuela, en una modalidad que no reviste la naturaleza de
cooperación.

Finalmente, se
acepta que el orden social será considerado justo cuando regle la conducta de
los hombres de modo que todos queden satisfechos; que se logre el orden social
más justo posible, cuando la persona que obra de buena fe será beneficiada en
algún momento.

En estas
condiciones, cada venezolano debe calificar hasta que punto las acciones y
conductas realizadas por el gobierno, y el estado en general, han estado o no
reñidas con los derechos humanos. Hasta que punto se trata de instituciones y
actores legítimos que merecen ser considerados como tales?.Luego, con base en
su propia respuesta, cada venezolano debe tomar su propia decisión respecto del
voto.

Para mi es
indudablemente claro que en este momento no es significativo preguntar qué se
busca votando o absteniéndose. Dado que no se espera cambiar el gobierno el 6D,
no se trata de apreciar o no que una persona dada está en Miraflores. Para mi
estamos frente a instituciones y actores ilegítimos que prácticamente niegan su
misma existencia, lo cual se registraría en cada voto abstenido. Más allá de
votar o no el 6D, está lo más importante, el cambio de gobierno, y este es un
asunto en proceso permanente respecto del cual tenemos que continuar siendo
resilientes, e  innovando frente a la
ausencia de bienestar, democracia, libertad, justicia y derechos humanos en
general. Debo posponer cualquier logro particular, en aras de sumarme a la
fuerza suficiente para lograr el objetivo nacional,. Para mi, la pregunta hoy es
“Quiero y respeto a mi país, Venezuela, sin cansarme, sin resignarme”?.