Juan Barreto: “Ni Maduro ni Guaidó, que se vayan los dos”
La polarización política en
Venezuela es un tema en el que convergen dos factores, uno representado
por la administración de Nicolás Maduro y el otro por el presidente de
la Asamblea Nacional, Juan Guaidó.
Cada uno cuenta cuenta con el respaldo de organizaciones democráticas que defienden las ideas opuestas de participar y abstenerse en las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre.
En medio de esa acentuada
polarización, Juan Barreto, exalcalde de Caracas y presidente del
partido político Redes, no renunciará al voto. Considera que es un
derecho universal y no ejercerlo sería “caer en las limitaciones que
pretende imponer el gobierno de Maduro”.
En entrevista exclusiva para La Verdad,
Barreto detalló la alianza política que mantiene con Soluciones para
Venezuela dirigida por Claudio Fermín. Además de la plancha que
presentarán con miras a obtener los suficientes espacios en la
denominada nueva Asamblea Nacional (AN).
-¿Cuál es su visión como partido y de qué lado de la balanza política venezolana su ubica?
-Somos una formación política de
distintos movimientos sociales. Nos autodefinimos como un movimiento de
movimientos en movimiento, como una fuerza despolarizadora que pretende
una nueva centralidad política. Hoy
el centro político lo ocupa la polarización, el debate, la
confrontación entre el guaidoismo y el madurismo. Nosotros creemos que
más allá de estos factores, que no son más del 20 o 30 por ciento de la
población, por fuera, en el margen, en los bordes, hay una anomalía
salvaje que se resiste a que Venezuela sea consumida por los intereses
de estas dos élites.
Todas
las encuestas demuestran que entre el 70 y el 80 por ciento de los
venezolanos, la abrumadora mayoría del país, rechazan a los dos polos.
Guaidó tiene entre 16 y 18 puntos
en las encuestas que más lo favorecen y Maduro entre 9 y 11 puntos, de
manera que los dos sumados pueden que estén alrededor del 30 por
ciento. ¿Y dónde está el resto
del país? Donde nos ubicamos y nos colocamos nosotros, en la necesidad
de construir una nueva fuerza política o un nuevo conjunto de fuerzas
políticas que despolaricen a la nación, que faciliten un diálogo. Que
se concrete en acuerdos a favor de los venezolanos y que podamos
avanzar hacia una transición, una salida pacífica, negociada, acordada,
constitucional y a favor de los intereses del pueblo.
Ni gobierno ni oposición. Ni Maduro ni Guaidó. Que se vayan los dos, allí nos colocamos nosotros.
-¿Qué opina sobre el
informe de la comisión de la ONU con referencia a los delitos de lesa
humanidad adjudicados a Nicolás Maduro?
-Los derechos humanos deberían ser
un tema permanente, de vigilancia colectiva, al que debería abocarse
permanentemente la Asamblea Nacional. Sin embargo, nuestro país ha
vivido un proceso de desinstitucionalización producto de la agudización
de la polarización.
Hoy
no hay manera de ejercer la función contralora de la AN, informes van e
informes vienen, es la palabra del gobierno contra la palabra de la
oposición.
Las instituciones internacionales
se contaminaron de este juego perverso de la polarización. Se hacen
informes que habría que revisar, yo no los pongo en duda de una vez, no
los descarto, creo que son una alerta, una alarma que se prende. Pero,
hace falta que se cree desde la próxima Asamblea Nacional una verdadera
comisión de la verdad, la reconciliación y la paz, integrada por
sectores variopintos de los nuevos parlamentarios que lleguen a ese
escenario. Que permitan de una buena vez saber dónde comienza y terminan
la verdad y la mentira de los factores involucrados en la polarización.
Esto no significa que se estén
negando estos informes. Llama la atención y debe ser atacado el asunto
de manera urgente mientras se crea esa comisión de la nueva AN que debe
nacer con mucha legitimidad. La
Fiscalía General de la República, la casi ausente Defensoría del
Pueblo, deberían abocarse a abrir la caja negra de los derechos humanos,
hacer una auditoría a fondo y permitir acompañamiento internacional.
Además, mostrar de manera
transparente la situación de cada una de las denuncias que se hacen caso
por caso. Ni juicios sumarios y acompañamiento de esos juicios sumarios
de manera automática, ni negación absoluta y solidaridad automática con
la negación absoluta.
-El partido político Redes y
Juan Barreto se consideran la piedra en el zapato del gobierno de
Maduro ¿A qué se debe ese calificativo?
-Nosotros nos separamos de la alianza Polo Patriótico, cuando ya venía desintegrándose a partir de los resultados de 2015. En
ese momento, comenzamos a tener contradicciones desde la época del
presidente Chávez cuando crea al Partido Socialista Unido de Venezuela
(PSUV). Le dijimos en su
momento a Chávez que cometía un error estratégico, que estaba liquidando
la lógica movimientaria que lo había llevado al poder a través del MVR a
favor de la lógica sectaria, del partidismo.
Allí comenzó nuestro deslinde, que
se profundiza luego de la manera a dedo o autoritaria que se
establecieron las candidaturas para el 2015. Luego
veíamos que no se hacía nada en relación con la corrupción. Nosotros
habíamos pedido que se publicara la lista Cadivi para que se creara un
régimen especial que permitiera la restitución de los capitales fugados,
la reapropiación por parte de la República, de bienes que estaban en
manos distintas a la del propio Estado.
También denunciamos la corruptela
en la industria petrolera. En ese momento se nos llamó traidores que le
estábamos haciendo un flaco servicio a la República, que íbamos a bajar
la calificación de Pdvsa a nivel mundial, que eso le hacía el juego a
las transnacionales y en ese momento decidimos hacer tienda aparte. Ya
éramos el Pepe Grillo del Polo Patriótico siempre llamando la atención y
nos convertimos entonces en la piedrita en el zapato.
Luego de eso pagamos el costo de
ser críticos, de ser auténticos y de exigir la verdad, cuando en el 2017
nos quitan la tarjeta y nos colocan al margen del Consejo Nacional
Electoral.
-¿Cuál es la estrategia que
maneja para las parlamentarias del 6D, cuando factores de oposición
indican que no existen las condiciones para participar?
-Hay varios de estos factores que
dicen que no existen las condiciones para participar en estas elecciones
y se aferran a ciertas ideas absolutas que son válidas para Venezuela y
cualquier parte del mundo. Hoy
se habla desde sectores radicales vinculados al departamento de Estado
de EEUU de que en Venezuela no existen condiciones. Uno se pregunta y
cuándo serán esas condiciones. Ellos dicen que cuando salga Maduro y
allí se cierra el círculo.
Es
como cuando el perro que se muerde la cola y gira sobre sí mismo,
mientras no salga Maduro no hay condiciones, aseguran los factores
radicales.
Resulta que todo parece indicar que
no bastan las buenas intenciones, la voluntad y los deseos para que
Maduro salga. Hace falta una estrategia política en un proceso de
acumulación de fuerzas. Las condiciones nunca estarán dadas en la medida que el gobierno se haga tiránico. Es
como que uno dijera: ‘Como no hay plena libertad de expresión, hasta
que no me den garantías plenas de que todos los venezolanos vamos a
poder ejercer libremente nuestra expresión y nuestra opinión, entonces
yo me niegue a escribir un tuit o me niegue a participar en cualquier
entrevista’.
Es un contrasentido autolimitarse,
por que el otro tiene las pretensiones de limitarme. Yo no puedo
renunciar a mi derecho al voto, no es una graciosa concesión del poder,
es un derecho universal ganado en lucha, en sangre, en sudor, en
sacrificios. Nosotros,
independientemente de que las condiciones no sean las ideales o las
mejores, contra viento y marea vamos a participar.
La principal estrategia es estar
presente en la lucha de la gente, presentar candidatos que tengan el
reconocimiento del pueblo, que sean parte de sus luchas. El
80 por ciento de los candidatos de nuestra alianza con Soluciones son
líderes sociales con base. Muchos han recibido amenazas, son
perseguidos, pero la mayoría se mantiene firme al frente de su
responsabilidad social y vamos a sacar muchos votos.
Nuestra estrategia es lograr una
nueva mayoría que cuente con legitimidad de origen, que le diga algo al
país y que desde la AN podamos comenzar un proceso de
reinstitucionalización de la República de vuelta a la constitución. Un
proceso de renovación de los poderes púbicos básicos, para que podamos
comenzar a construir y a transitar una ruta pacífica, democrática,
dialogada y acordada, que nos saque de esta tragedia y de este
laberinto.
-¿Quiénes conforman Redes en el estado Zulia?
-Muchísimos dirigentes sociales y
dirigentes de base. Carlos Labrador, dirigente obrero; Kelly Orcial,
dirigente obrero de la industria petrolera: Jhon Ferreira, dirigente del
sector construcción, quien hasta hace poco fue el coordinador del
partido; Doris Contreras, profesora universitaria; Joni Jiménez,
dirigente obrero del Zulia; el dirigente indígena José Luis Hernández. Con
estas personas, con estos jóvenes, con estos compañeros entregados a la
lucha vamos a producir importantes transformaciones.
Alianza con Soluciones
-¿Cómo va la Alianza Democrática en la entidad zuliana?
-Lo primero que hay que hacer es una gran alianza con el pueblo y entregarse a los intereses de la gente. No
puede ser un acuerdo de cúpula, una alianza de élite, una componenda la
que sustituya el legítimo anhelo que tienen los trabajadores de que sus
dirigentes naturales ocupen los espacios representativos de las
instituciones.
La
democracia es que los dirigentes sociales se hagan de los partidos, se
valgan de los partidos, se sirvan de los partidos para que puedan
participar.
Nosotros vamos en la tarjeta de
Soluciones para Venezuela en alianza con sindicatos, federaciones
campesinas, gremios, educadores, jóvenes, mujeres, adultos de la tercera
edad, con personas de la comunidad LGTB, religiosos y los indígenas.
-¿Cómo describiría la alianza política con Claudio Fermín y que pretenden alcanzar a futuro?
– Desde hace más de dos años,
Soluciones para Venezuela y Redes venimos trabajando en las bases
programáticas de un entendimiento, de un acuerdo y hoy más que una
alianza, tenemos una hermandad, una buena amistad. Hoy
la alianza Redes – Soluciones es una realidad política que recorre y
penetra los barrios, los caseríos, los poblados, las fábricas de todo
nuestro país y lo hacemos sobre la base de un conjunto de principios que
compartimos y necesitamos que el pueblo que también que lo comparta.
En primer lugar, defensa
intransigente de nuestra soberanía, lucha contra el bloqueo y las
sanciones y por una nueva relación internacional y de reconocimiento
entre Venezuela y los distintos países del mundo. En
segundo lugar, defensa intransigente de nuestra constitución y
reinstitucionalización del país, a partir de la instalación de la nueva
AN, pacificar a nuestro país, reconciliarnos y reconciliarlo.
Legitimidad política y social. En
tercer lugar, acuerdos para la reactivación de la industria y el
relanzamiento de nuestra economía, renegociación de la deuda,
restructuración, aplazamiento de las cuotas y de los pagos de la deuda.
Consecución de préstamos y dinero
fresco en condiciones favorables y preferenciales. Plan económico para
recuperación de la moneda y el salario, plan de emergencia para la
pequeña, mediana industria y el comercio. Plan
de agenda parlamentaria de defensa de los intereses de los trabajadores
y sobre los Derechos Humanos que tiene que ser un elemento permanente
dentro de toda democracia.
En
este proceso debemos devolver las garantías, derechos sociales y
políticos que han sido confiscados y conculcados por el Gobierno.
De lograrse una nueva mayoría en la
Asamblea Nacional, llamar a un referéndum consultivo para restituir al
dueño de la soberanía el poder constituyente originario y preguntarle
con carácter vinculante, si quiere recortar el actual período de
gobierno.
Eso nos podría llevar a una
solución inmediata a que en seis meses, luego de las elecciones, estemos
llevando a cabo unas nuevas elecciones, saliendo del referéndum
consultivo, que se podría hacer saliendo del 5 de enero luego de
juramentarse la nueva directiva de la AN. En la siguiente sesión se
presentaría el proyecto, se activa el artículo 70 y el artículo 71 que
permite que por mayoría simple la Asamblea Constituyente llama a dicho
referéndum consultivo en dos meses.
Luego se organiza y junto con las
elecciones de gobernadores en seis meses estaríamos ya a unas elecciones
de la Presidencia de la República y Poder Ejecutivo Nacional.
Guaidó «es un cipayo»
-¿Ha sostenido algún acercamiento o conversación con Juan Guaidó?
-Nosotros no hemos tenido ningún
tipo de contacto ni relación con él, porque el señor Juan Guaidó es un
empleado de la Casa Blanca. Lo demostró Usaid cuando rindió cuentas en
diciembre ante el departamento de Estado de EEUU, que Guaidó recibe
desde esa fuente de financiamiento 128 millones de dólares para los
programas, proyectos y movilizaciones. Él
es un empleado muy bien pagado de la Casa Blanca, que obedece sus
órdenes y a sus intereses. Es un cipayo y si nosotros tuviésemos que
reunirnos con alguien sería con el dueño del circo no con los payasos.
Debe haber un acuerdo nacional,
para recuperar los espacios del diálogo, a favor del bienestar del
pueblo. Creemos en el diálogo con todo el mundo, pero creemos que Guaidó
no representa los intereses del pueblo. Si
tenemos que conversar con él lo haremos pero con condiciones
transparentes, igual con Maduro. Nosotros estábamos dispuestos a entrar
en la mesa de diálogo, los únicos que no quisieron que entráramos fue la
misma mesa de diálogo.
-¿Cuál es su posición respecto a la gasolina y los servicios públicos en el país?
-Es lamentable que un país que se
autoabastecía con una capacidad de producción de un millón 300 mil
barriles diarios y la producción promedio era de un millón o un millón
cien mil de barriles, exportaba el 40 por ciento de la gasolina que
producía, hoy tiene que estar
trayendo gasolina de baja calidad y bajo octanaje, sin que pase pruebas
de control, sin que sepa cuál es el valor real de esa gasolina, con un
secretismo y poca transparencia en el manejo de esta importación que
debería ser innecesaria y que necesitamos los venezolanos.
Hacemos votos para que la República recupere la capacidad de autoabastecerse desde el punto de vista energético y nos alegramos cada vez que se anuncia que vuelve a arrancar la refinería El Palito. Exigimos que se realice una auditoría a toda la industria petrolera, particularmente a las refinerías. Los servicios públicos son víctimas de la desinversión, la desidia, la mala gerencia, la incapacidad y la corrupción, nosotros hemos denunciados todos estas deficiencias ante el gobierno actual.
Con información de La Verdad