Jóvenes apelaron a la voluntad para participar en las primarias y buscar sus espacios
Parado bajo una sombra con el teléfono en la mano, Gabriel Hernández, de 21 años, recibía una tras otra las cédulas de personas de la tercera edad que se le iban acercando para que los ayudara a chequear sus datos en el buscador de la Comisión Nacional de Primaria. Estaba a pocos metros del centro de votación nucleado, ubicado en la plaza Brión de Chacaito, en el municipio Libertador. La mayoría de quienes le pedían ayuda no sabían dónde votaban, ni en cuál mesa les correspondía, o a dónde tenían que ir si no aparecían.
Hernández introducía los datos personales de cada uno y con mucha paciencia los acompañaba hasta el punto para hacer la fila, y luego atendía al siguiente. No forma parte de ninguna organización partidista, ni de alguna estructura estudiantil. Solo decidió por pura voluntad irse hasta uno de los centros con mayor movimiento para prestar un apoyo que fue sumamente agradecido: consultar en su teléfono móvil y dar información.
«Soy estudiante de Ciencias Políticas de la UCV y aunque no formo parte de una organización específica, decidí ir más allá de la pasividad de escribir en redes sociales para quejarnos de todo. Hay muchas cosas por hacer, pero la verdad es que hay muy poca articulación. Tenemos que generar ese enganche de la gente con los problemas sin que crean que la política es algo aparte», explica Hernández.
Su aporte al principio le pareció muy simple pero en el transcurso del día, no estaba solo. Resultó ser un apoyo clave para el desarrollo de la jornada. Como él, muchos otros jóvenes se unieron a misiones similares, una especie de voluntariado para organizar las colas, orientar en las indicaciones, ayudar a los que necesitaron traslado e incluso tomar una buena foto selfie para el recuerdo.
El nudo es el registro
Entre julio y agosto de 2023, los integrantes del Comité de Estudiantes de la UCV para las primarias aplicaron una consulta a 2.300 estudiantes de las diferentes escuelas que conforman esta universidad. Se les preguntó si estaban inscritos en el Registro Electoral, si querían inscribirse (en caso de que no lo estuvieran) y si tenían disposición para participar en las primarias.
“La mayoría de los consultados no está inscrito en el Registro Electoral, pero la mayoría quiere inscribirse y participar. Lo que hay es que darle al estudiante universitario y a la juventud ese último empujón para que esa disposición se convierta en un voto real”, aseguró José Luis Teixeira, coordinador del Comité de Estudiantes de la UCV para las primarias.
Con relación al desinterés que expresaron algunos estudiantes, Teixeira dijo que “tiene que ver con la insatisfacción de sus necesidades básicas, el escape de una realidad muy adversa que les impide soñar, tener oportunidades de desarrollo para sus vidas”.
Allí está el meollo del asunto. Carla Morales, de 19 años, estaba acompañando a su mamá y a su abuela en la cola para que ambas votaran en una de las mesas correspondientes a la parroquia El Recreo. Pero ella no votó. «No me inscribí a tiempo y se me pasaron los días», comenta Morales. Dice que al principio no le prestó mucha atención, pero al pasar de los días, siempre estaba posponiendo el trámite del registro. «Hasta que ya estábamos en la fecha». Pero no duda al decir por quién hubiese votado. «Ahora sí me voy a inscribir para las presidenciales».
Esta tendencia de asumir las elecciones presidenciales como un hito importante de participación y desestimar el resto de los procesos electorales se repite en muchos de los entrevistados. «El año que viene se elige presidente y en ese momento sí voy a estar inscrita», cuenta Lareidy Santos, de 20 años. Es estudiante universitaria y comenta que la mayoría de sus compañeros no se ha inscrito en el Registro Electoral porque «hay demasiadas elecciones y pocos cambios. Hay que resolver cosas más importantes».
Con información de TalCual