Jamás nos rendiremos, por Mitzy Capriles de Ledezma
En toda mi vida no
recuerdo haber pasado unas navidades en medio de tanta angustia como estas. Es
verdad que en toda familia se experimentan sobresaltos, que la vida nos depara
sufrimientos y al mismo tiempo nos va preparando para superarlos. Pero esta
tragedia que nos conmueve ahora, no tiene nada que ver con esas vicisitudes que
hemos dejado atrás como parte de la experiencia con la que vamos tramontando
año tras año.
El deseo de todos es
que esta pandemia, COVID19, sea superada lo antes posible. Todo este año que
despedimos se nos fue capoteando temporales de toda naturaleza, por eso los
padecimientos de los venezolanos son más rigurosos que los que acusan
comunidades en cualquier otra parte del mundo. Lo que ha caído sobre nuestra
nación es una mezcla de maleficios con las Plagas de Egipto. Sin querer
exagerar sobre nuestra crisis en particular, siento que no hay una calamidad
que se le pueda comparar a la nuestra. Nos tomarían muchas cuartillas enumerarlas
detalladamente para asegurarnos de que no aparezca ni una mínima sombra de
dudas de todo cuanto afirmamos en esta crónica.
Sin embargo, nuestra
ciudadanía ha resistido mostrándose ante los ojos del mundo como una sociedad
noble y valiente, que no se limita a quejarse de sus males ni a esperar que nos
vengan a socorrer, como correspondería hacerlo a una comunidad internacional
verdaderamente solidaria. Lo cierto es que millones de venezolanos se han visto
forzados por la tragedia a escapar de la muerte que les asecha dentro de un
país tomado por el hampa en todas sus manifestaciones, eso significa también
enumerar los padecimientos como parte de una diáspora que busca un reacomodo en
espacios desconocidos, al mismo tiempo que dentro del territorio, otros
millones de venezolanos persisten en dar la pelea mediante métodos y mecanismos
que se van reproduciendo a lo largo de estas más de dos décadas de resistencia.
Esa conducta deja ver la fibra de acero de las mujeres y hombres de Venezuela.
Es una demostración palmaria de que nuestra gente no se rendirá jamás, pase lo
que pase y hagan lo que hagan quienes como parte de esas mafias.
¡Jamás nos rendiremos, esa no es una opción porque somos hijos de un hermoso país, con un pasado glorioso, con ejemplos de sacrificios y esfuerzos gallardos en el presente y con razones muy de peso para insistir en lograr la libertad que nos merecemos!
Mitzy Capriles de Ledezma