Indígenas de Amazonas rechazan actividades mineras de disidencias de las FARC en sus territorios
Comunidades indígenas del municipio Atabapo del estado
Amazonas dieron un ultimátum a las disidencias de las Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia (FARC) para retirarse de su territorio. El 6 de
agosto, la comunidad indígena Piedra Blanca -de la etnia cubeo- retuvo una
maquinaria que el grupo irregular pretendía ingresar para la extracción de
minerales en el Parque Nacional Yapacana, uno de los más afectados por la
minería ilegal en la Amazonía venezolana.
Desde entonces han realizado asambleas comunitarias, recolectado firmas y sumado el apoyo de dos caciques generales y 37 capitanes indígenas comunitarios para reclamar la salida de este grupo armado en particular que, denuncian, impone su ley, se ha apoderado de las minas ilegales y viola los derechos de los pueblos indígenas.

Guerrilleros colombianos del Ejército de Liberación Nacional
(ELN) y disidentes de las FARC operan en Amazonas y en el sur y oeste de
Bolívar desde 2013, de acuerdo con un informe de 2017 de la organización
colombiana Fundación Ideas para la Paz (FIP). Su objetivo es acceder y
controlar los yacimientos de coltán, oro y diamantes que se encuentran en la
región. Cuando este informe fue publicado, la disidencia del Frente Acacio
Medina ingresaba a Amazonas por el paso fronterizo de San Fernando de Atabapo,
pasando por el río Ventuari, hacia el Parque Nacional Yapacana, donde se
encuentran enormes minas de oro aunque la minería está prohibida en Amazonas,
de acuerdo con el decreto 269 de 1989.
Nancy Herrera, líder indígena e hija del cacique general de la parroquia Yapacana, Claudio Raúl Herrera, aseguró que están en una situación crítica “en amenaza de parte de las FARC y no contamos con apoyo del gobierno porque ellos están junto con las FARC, los militares venezolanos”.
Con información de Correo del Caroní