Hoy es Miércoles de Ceniza
Hoy se efectúa el rito de la imposición de la Cruz de ceniza en la frente, este marca el inicio de la Cuaresma en los candelarios litúrgicos y anglicano. La Cuaresma representa los 40 días que Jesús pasó en el desierto, los 40 días que duró el diluvio, los 40 años que duró la marcha del pueblo israelita por el desierto y los 400 años que duró la estadía de los judíos en Egipto, de estos radica, los 40 días que preceden a la Semana Santa, la cual comienza el Domingo de Ramos.
La Cuaresma
representa el ciclo de preparación en el que los cristianos celebran la pasión,
muerte y resurrección de Cristo. Se
caracteriza por promover el ayuno, la abstinencia, el recogimiento, la oración
y el examen de conciencia.
La palabra ceniza,
que proviene del latín “cinis”, representa el producto de la combustión de algo
por el fuego. La ceniza que se utiliza para la imposición de la cruz en la
frente de las personas, sale de la incineración de los ramos bendecidos durante
el Domingo de Ramos del año
litúrgico anterior.
La ceniza como
signo de humildad, nos recuerda que somos finitos (origen y fin), unos simples
mortales que al morirnos no nos llevamos nada: “Dios formó al hombre con polvo
de la tierra” (Gn 2,7); “hasta que vuelva a la tierra, pues de ella fuiste
hecho” (Gn 3,19)
El Miércoles de
Ceniza, es el día de redimir los pecados del año. “Memento homo quia pulvis es
et in pulveren reverteris”. (Acuérdate
que eres polvo y al polvo has de volver. Gen 3,19). Con estas palabras el sacerdote, dibuja una cruz de Ceniza en la
frente de los creyentes junto a la fórmula: “Conviértete y cree en el
Evangelio” (Mc. 1,15). El uso de la ceniza en forma de cruz en la
frente es una expresión de penitencia, duelo o preparatorio al sacrificio, pero
también es, una indicación de conversión y humildad.
Quienes reciben la
ceniza, deben tener en cuenta su significado y los sacrificios que asume llevar a cabo, durante 40 días. Asimismo,
tener presente, que la Cuaresma es una
importante ocasión para la reflexión, la meditación, la oración y la conversión
profunda de los corazones. Además, es un periodo para renovar las promesas
bautismales.
En mi muy humilde
reflexión final, pienso: que la iglesia católica con su poder de convocatoria,
puede pedirles a sus feligreses que oren
por Venezuela, por la salud del mundo entero e igualmente le pidan a San Alejo, que aleje de nosotros la
pandemia china, aunque el Papa Francisco, hoy
Miércoles de Ceniza, nos diga: “Memento
homo quia pulvis es et in pulveren reverteris”. Ciertamente, que somos
conscientes de nuestra caducidad,
pero con un cambio de régimen
podemos encontrar recursos para afrontar el Covid-19, sino le pediremos que interceda
por nosotros ante Dios, por si tenemos que ir a un Centro de Salud del país, que
nos agarre confesados.
Gracias por haber
leído el artículo, si le gustó, ayúdame a compartirlo con sus familiares y
amigos.
¡Un abrazo lleno
de bendiciones! ¡Hasta el próximo
miércoles, Dios mediante!
Por
Fredis Villanueva