Falleció tercer indígena herido tras explosión de cisterna de gasoil en Gran Sabana

Anthony Vásquez Noguera, de 32 años, falleció este domingo
en la mañana en la unidad de quemados del Hospital Ruiz y Páez de Ciudad
Bolívar. Vásquez presentaba quemaduras de segundo grado en 64% de su cuerpo,
incluyendo áreas críticas como manos, genitales y parte de su cara. 

El indígena forma parte de las tres víctimas que
resultaron heridas tras la explosión de una cisterna de gasoil volcada en
la troncal 10 del municipio Gran Sabana, cuando intentaban extraer combustible
el lunes 12 de enero. 

David José Pérez Romero, de 36 años, Michael Orsani Pinzón,
de 24 años y Vásquez, fueron trasladados con 48 horas de retraso a la única
unidad de quemados en el estado Bolívar, en el Hospital Ruiz y Páez. Mientras
la gobernación del estado coordinaba el traslado aéreo, los heridos fueron
atendidos en el Hospital Rosario Vera Zurita de Santa Elena de Uairén. 

En un principio, la autoridad única en Salud del estado
Bolívar Franklin Franchi informó que las víctimas de la explosión eran dos
indígenas y un criollo, pero personal sanitario confirmó más tarde que se
trataba de tres indígenas pemón de la comunidad Santa Cruz de Mapaurí. 

Pérez y Orsani eran agricultores y miembros de la banda
musical River show que tocaba en las fiestas del municipio Gran Sabana. Vásquez
era promotor deportivo de la Alcaldía del municipio. 

El primero en fallecer fue Pérez, pues tenía quemaduras de
segundo grado en 78% de su cuerpo, incluyendo cabeza y tórax. El mismo día
falleció Orsani, quien tenía quemaduras en 70% de su cuerpo. Ambos
indígenas fallecieron el 16 de enero, cuatro días después de la
explosión. 

Personal sanitario denunció que el traslado tardío puso en
riesgo sus vidas. Además, las víctimas no pudieron contar con tratamiento
completo para su recuperación. En la unidad de quemados falta al menos 80% de
los insumos: gasas, guantes, vendas, Betadine y cremas para la regeneración de
los tejidos. 

El vicepresidente del colegio de enfermería del estado
Bolívar y personal sanitario de Ruiz y Páez, Camilo Torres, informó que no dio
tiempo siquiera de hacer exámenes de laboratorio a los lesionados, ni
evaluación para hacer injertos de piel por falta de médicos especialistas. “Con
toda esta escasez, el equipo de salud tiene que ingeniárselas para trabajar con
lo poco que hay”, dijo. 

Además, en la unidad de quemados del Ruiz y Páez no hay aire acondicionado central para mantener un nivel de climatización adecuado que impida la proliferación de bacterias. “Solo tenemos dos aires acondicionados y eso es insuficiente”, dijo Torres.

Información de correodelcaroni